The Daily Journal – La Fiscalía de Massachusetts ha publicado un informe de investigación que documenta abusos sexuales a 944 niños cometidos por al menos 275 miembros del clero católico en tres diócesis del estado: Fall River, Springfield y Worcester.
El documento, presentado por la fiscal general Andrea Joy Campbell, constituye el primer recuento público exhaustivo de estos casos y de los fallos institucionales que permitieron su prolongación durante más de medio siglo.
La mayoría de los abusos recogidos en el informe se produjeron antes de 2002, año en que el escándalo de abusos sexuales en el clero católico adquirió relevancia internacional tras las investigaciones periodísticas de The Boston Globe, que revelaron el encubrimiento sistemático de estos delitos por parte de las autoridades de la Arquidiócesis de Boston.
La investigación de la fiscalía documenta problemas similares en las tres diócesis situadas en otras zonas de Massachusetts, que, según Campbell, tenían conocimiento de que sacerdotes y otros miembros del clero estaban abusando de menores.
Campbell ha declarado que estas instituciones «con demasiada frecuencia protegieron la reputación de la Iglesia en lugar de proteger a los niños» y ha recordado que «detrás de cada una de esas cifras hay un niño cuya seguridad fue vulnerada, una familia marcada para siempre y un superviviente que cargó con el trauma de ese abuso durante años y, en muchos casos, décadas».
En respuesta al informe, la Diócesis de Worcester ha anunciado que analizará el documento «para identificar cualquier mejora adicional que pueda implementarse a fin de responder a las víctimas de abusos pasados y seguir reforzando los esfuerzos para garantizar la seguridad de los niños».
El obispo de Fall River, Edgar da Cunha, ha pedido disculpas a los supervivientes y ha expresado sentirse «profundamente apenado por el relato histórico de incidentes y prácticas que reflejan los trágicos fallos a la hora de proteger a los más vulnerables».
El obispo de Springfield, William Byrne, ha calificado el informe de «ejercicio de humildad» y ha señalado que, antes de su publicación, su diócesis ya trabajaba para «corregir los errores del pasado e implementar numerosas políticas y procedimientos nuevos basados en un enfoque sensible al trauma».
Las investigaciones publicadas en 2002 por The Boston Globe fueron galardonadas con el premio Pulitzer, y el proceso periodístico fue llevado al cine en la película Spotlight, ganadora del Óscar a mejor película en 2015. Estos trabajos desencadenaron una ola mundial de investigaciones que revelaron patrones similares en diócesis de todo el mundo.
