Manuel Felipe Sierra: «La transición en la Venezuela actual no es parte de un guion previamente formulado»

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The Daily Journal. «La posible transición política que atraviesa Venezuela no es un libreto preestablecido ni una etiqueta que pueda aplicarse a la ligera. Es un cambio de épocas, de realidades y de circunstancias».

La frase pertenece a Manuel Felipe Sierra periodista, analista político y escritor venezolano con más de seis décadas de trayectoria en los principales medios de comunicación de Venezuela. Nacido en Coro, estado Falcón, en 1943, es ampliamente reconocido por su enfoque analítico y su defensa permanente de la democracia y la vía electoral en el país.

«El grave error de mucha gente es hablar de transición como si fuera una etiqueta. Es un proceso complejo, difícil y con particularidades propias de cada caso», subrayó.

Es una tarde de sábado caluroso en el este de Caracas y en este escenario consultamos sus opiniones sobre la realidad venezolana. Son las dos de la tarde y el municipio Chacao está colapsado por una tranca inusitada. La bulla de los carros tiene un protagonismo vital en el desarrollo del mediodía y se destaca que en medio del clima humano es complejo precisar algunas ideas. El periodista sostiene que «la transición en la Venezuela actual no es parte de un guión previamente formulado».

Al abordar el contexto marcado por la reciente intervención militar de los EEUU y la salida del presidente Nicolás Maduro, Sierra sostiene que estamos ante una «realidad mutante». Si bien la intervención fue un protagonista en el inicio, no es el todo. «Hoy contamos con una nueva realidad política, marcada por el asentamiento de mesas de diálogo y la demanda del pueblo venezolano de una nueva forma de gobernar», señaló.

En este escenario, el analista observa un giro hacia una economía social de libre mercado, alejándose de los planteamientos de corte socialista anteriores. «Estamos hablando de aperturas económicas amplias y democráticas», puntualizó, advirtiendo que este proceso no debe interpretarse de forma dogmática, pues incluso las transiciones pueden ser regresivas si no se gestionan con claridad.

El autor de monografías y libros que han documentado la evolución política contemporánea de Venezuela como Los Hilos del Poder, Quince Años de Evolución Política, Fábulas de Carne y Huesos y biografías de personajes históricos como el líder comunista Gustavo Machado y el expresidente Marcos Pérez Jiménez, señala que «la transición tiene que crear un clima necesario que permita convocar elecciones».

El entrevistado tiene la costumbre de hacer uso ponderado de la palabra. Con tono de voz ligeramente ronco, escoge con pinzas cada una de las ideas que argumenta, en este caso sobre el fenómeno de la transición en Venezuela.

Con una conversa amena Sierra muestra una narrativa repleta de anécdotas personales. En la conversación se hace posible un compartir sumando risas y nostalgia.

-¿Qué es la transición política en Venezuela en la actual realidad país?

-La transición es un cambio de épocas, es un cambio de realidades, es un cambio de circunstancia. La definición elemental es que la transición es cambio de todo. Un cambio de Gobierno, un cambio de modelo político por otro y el periodo intermedio. Eso es una transición: periodo de recambio, la explicación que le puedas dar, pero son por naturaleza sumamente complejos.

-¿Las transiciones son todas iguales? ¿Las transiciones políticas se parecen a nivel global?

-No. Todas las transiciones son distintas. Unas se inician con iniciativas de la sociedad civil, otras a través de golpes de estados, y otras con situaciones inesperadas, sobrevenidas. Las transiciones sociales, económicas y políticas tienen sus propias características. Yo creo que el grave error de mucha gente es hablar de transición como si fuera como una etiqueta. La transición es un cambio complejo, difícil y que tiene las particularidades no solo de cada país, sino de cada caso que se ve las transiciones. Por eso yo creo que el caso de Venezuela llama la atención, porque se da de una manera también en América Latina muy particular.

-Con la intervención militar del ejército de los Estados Unidos el pasado 3 de enero… ¿Estamos en presencia de una transición tutelada?

-La intervención militar de los EEUU tiene su protagonista en el inicio de una posible transición. Pero ahora no lo es todo, es una parte de, pero no el todo. Se llevaron al presidente Nicolás Maduro y ahora tenemos la presencia de la presidencia transitoria, que decide el destino político del país, del pueblo venezolano. Lo que estamos viviendo ahora implica pues que hay una nueva realidad que puede interpretarse, la podemos denominar como transición. El pueblo venezolano demanda ahora una nueva forma de gobernar nuestro país. Hoy en día contamos con otra realidad política, todo esto marcado con el asentamiento de las mesas de diálogo con la presencia de Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera, después de la incursión militar del Gobierno de Estados Unidos.

-En medio de esta realidad… ¿Estamos en presencia de un cambio político del país?

-Bueno, yo creo que es importante decir que es muy compleja, pero claro que hay un cambio desde la dimensión política, donde la aspiración real tiene que ver con el cambio económico y social, sin duda alguna. Tú ves, por ejemplo, que hay muchas de las cosas que está tomando en cuenta la visión de gobierno de la presidenta Delcy Rodríguez, pero esta realidad no negaría, en esencia, los planteamientos originales del chavismo descontento. Ahora se está trabajando en la formación de un nuevo TSJ y de un nuevo CNE. Esperaremos y veremos.

-¿Estamos en ausencia de una apertura económica?

-Entendemos que este cambio está cruzado por una economía liberal de mercado. Pasamos de una economía de su puesto corte socialista a una economía social de libre mercado. Ya no es el planteamiento anterior para la conformación del nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para hacer posible el nuevo Consejo Nacional Electoral. Allí hay un cambio, hay un cambio importante también en cuanto a la necesidad de ciertas medidas de tipo económico. Estamos hablando de aperturas económicas amplias y democráticas. Pero no es que la transición es un libreto ya formulado, reitero. No podemos interpretar esta realidad de forma dogmática, sino que es un proceso complejo, novedoso, incluso un proceso de transición puede ser regresivo al final. Pero el hecho cierto es que es una realidad mutante y constante transformación. Si no sería muy fácil establecer que el régimen que va a ser sustituido este acepta todo lo que viene y el que viene acepta o establece la negación de todo lo anterior.

-¿Cómo interpreta usted esa transición en función a la realidad electoral? ¿Cuándo va a haber elecciones en este país?

-La transición tiene que crear un clima necesario que permita convocar elecciones. No creo que sea de forma inmediata. Es urgente formular unas elecciones libres y establecidas bajo el amparo de nuestro orden constitucional. Por ejemplo, el caso de la transición venezolana que fue sin duda alguna el caso de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, sin hablar de las anteriores, porque también podemos hablar de la transición que se dio a la muerte de Juan Vicente Gómez a principio del siglo XX, de lo que significó todo ese proceso, de lo que ocurrió en Venezuela, pero la transición lleva un tiempo y solo puede darse la elección cuando hay una realidad nueva que las elecciones reflejaron esa correlación de fuerza.

-¿Usted ve las próximas elecciones presidenciales con o sin María Corina Machado?

-Mira, no sé, habría que ver, pero yo pienso que quizás. En este momento sería especular, pero creo que pasará. La oposición debería ir unida, de lo contrario el chavismo la tiene ganada si la oposición va dividida a las próximas elecciones presidenciales. Y yo creo que eso tiene mucho que ver que en el caso de María Corina Machado, que ella entienda lo que está ocurriendo, porque pareciera que ella sigue aferrada a un planteamiento que no coincide con la realidad actual. Todo esto está mediado por la opinión de Donald Trump en medio de esa realidad.

-¿Cómo define usted la propuesta de transición de la formulación de una VI República a corto plazo?

-Yo creo que de hecho el país se encamina a una VI República. Ya no podemos hablar que estamos en la apoteosis de la V República de Chávez y bueno, vamos hacia un modelo nuevo de transición democrática. Yo no diría un modelo, sino una forma de Gobierno que va a combinar necesariamente muchas de las enseñanzas derivadas de la IV República incluso en el término de la democracia directa.

-¿Es viable hacer posible el establecimiento de una VI República en la Venezuela del presente siglo?

-Es viable. Pero eso sí, bajo el concepto de una democracia no representativa sino social. Hay que entender que durante estos 27 años, los resultados políticos y económicos no han sido lo que se esperaba: Ha habido una incorporación social importante en la política a través de todos estos planteamientos que hizo en su momento, a lo mejor de manera demagógica, a lo mejor los resultados finales fueron contrarios a lo que se procuraba, pero sin duda alguna que la Venezuela de hoy, desde el punto de vista social, tiene una presencia distinta a la Venezuela de 1999. Estoy hablando de una democracia que cambia a lo social y deja a un lado el tema de lo representativo.

-¿Qué importancia tiene la sociedad civil en los cambios que demanda el país, sobre todo en medio de la propuesta de una VI República?

-La sociedad civil tiene ahora un nuevo protagonismo, más importante que nunca. Ahora la sociedad civil participa directamente en los posibles cambios. Hoy en día la sociedad civil tiene un peso determinante en los posibles cambios. Eso que se ha llamado la sociedad civil de alguna manera ha sustituido lo que en un momento era la tarea que cumplían los partidos políticos. Era el partido el representante de sectores sociales. Hoy esos sectores sociales tienen su presencia directa, tienen su propia figura y no pueden ser objeto pues del tratamiento que se daba a la vieja estructura partidista. Hoy en día la sociedad civil ha sustituido a los partidos políticos en los cambios sociales.

-¿Cómo vislumbra el futuro inmediato del país?

-Bueno, con mucha fe, mucho optimismo en lo que viene. Por supuesto, en el entendido que siempre la política y la historia, por supuesto, siempre está sujeta a confrontaciones, pero creo que en Venezuela se está abriendo un espacio importante. Lo que interesa es que los factores políticos, de lado y lado, lo entiendan de esa manera democrática. Estamos viviendo un nuevo episodio en nuestra historia nacional.

-¿Qué es para usted el concepto de VI República desde la dimensión social?

-Debe plantearse un cambio cultural donde el tema de la conciencia ciudadana debe jugar un primer plano, para así enrumbar el país a un nuevo destino social, político y económico.

A pesar de la complejidad del momento, Felipe Sierra cerró el encuentro con un mensaje de optimismo. «Tengo mucha fe en lo que viene», concluyó, confiando en que los factores políticos de ambos lados entiendan que Venezuela está viviendo un nuevo episodio histórico que requiere, ante todo, un cambio cultural y una conciencia ciudadana en primer plano.

Por: Dr. Yahvé Álvarez (Periodistas e Historiador) @yahveal

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