The Daily Journal – La Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles la resolución presentada por Cuba contra el embargo de Estados Unidos a la isla, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. El resultado supone una pérdida notable de respaldo respecto al año anterior, cuando la iniciativa recibió 165 apoyos, 7 votos en contra y 12 abstenciones.
Junto a Estados Unidos e Israel —que han votado en contra del texto en prácticamente todas sus presentaciones—, se opusieron este año Colombia, Ecuador y Costa Rica, lo que refleja un acercamiento de sus gobiernos a la Administración de Donald Trump. Colombia había votado a favor en 2025, mientras que Ecuador y Costa Rica se habían abstenido. También votaron en contra Paraguay y Argentina, como ya hicieran el año pasado, junto con Hungría, Marruecos, Ucrania y Emiratos Árabes Unidos.
Aunque la resolución fue aprobada por trigésima cuarta vez, la atención se centró en qué países, especialmente de América Latina y el Caribe, se sumaban a la postura de Estados Unidos, que en los días previos había instado a los Estados miembros a votar en contra de la propuesta cubana. Chile, Honduras y Perú, cuyos recién nombrados mandatarios mantienen buenas relaciones con el presidente Trump y que el año pasado votaron a favor, esta vez se abstuvieron.
Venezuela no participó en la votación debido a que tiene suspendido su derecho a voto en la Asamblea General por atrasos en el pago de sus cuotas, en aplicación del artículo 19 de la Carta de Naciones Unidas. Según una carta del secretario general, António Guterres, fechada el 3 de septiembre de 2026, el país sigue figurando como Estado miembro en mora, y el documento establece en 123 millones de dólares el pago mínimo que debía efectuar para reducir su deuda por debajo del umbral que conlleva la pérdida del derecho a voto. También se abstuvieron Alemania, Grecia, Italia y República Dominicana, que no participó en la votación de 2025.
El resultado constató el giro político que ha vivido la región con respecto al año pasado. La votación coincidió con un aumento de tensiones entre Washington y La Habana después de que Trump firmara dos órdenes ejecutivas que establecen sanciones contra quienes vendan petróleo o establezcan relaciones comerciales con la isla. El martes, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez Padilla, protagonizaron un enfrentamiento a gritos sin precedentes en el pleno.
La resolución, titulada «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba», es un texto no vinculante que Cuba presenta desde 1992 para reclamar a Washington el fin del embargo a la isla.
