The Daily Journal – Un informe de Web Summit revela que el 58 % de las mujeres que trabajan en el sector tecnológico considera que no recibe una remuneración justa en comparación con sus compañeros hombres, lo que supone 21 puntos porcentuales más que el año anterior.
Además, cuatro de cada diez encuestadas se han planteado reducir su jornada, renunciar a puestos de responsabilidad o abandonar la industria. Estas conclusiones proceden del estudio «Gender in Tech 2026», elaborado a partir de una encuesta a más de mil mujeres de la comunidad tecnológica internacional y difundido con motivo de la cumbre de Lisboa, que se celebrará del 9 al 12 de noviembre.
La percepción de inequidad salarial ha aumentado de forma notable: en 2025, el 37 % consideraba que no cobraba de forma equitativa, frente al 58 % actual, el máximo de los últimos tres años. Solo el 19 % cree que su remuneración es justa respecto a la de los hombres, mientras que el 22 % afirma no disponer de información suficiente para determinarlo. A esta situación se suma la persistencia de comportamientos sexistas en el entorno laboral, que el 52 % de las encuestadas afirma haber sufrido durante el último año, frente al 49 % de la edición anterior. El estudio señala interrupciones, el menosprecio de sus opiniones y propuestas ignoradas hasta que un hombre plantea la misma idea como principales evidencias de esta situación. «La gente supone que soy una secretaria simplemente porque soy mujer, aunque soy la directora ejecutiva de la empresa», relata una participante en los testimonios anónimos recogidos por la encuesta.
El informe advierte también del riesgo de que la industria pierda talento femenino debido al agotamiento, las dificultades de conciliación y los prejuicios de género. El 42 % de las encuestadas reconoce haberse planteado durante los últimos doce meses reducir sus horas de trabajo, apartarse de la carrera hacia puestos directivos o abandonar por completo el sector. Esta proporción alcanza el 52 % entre las mujeres de 35 a 44 años, frente al 43 % entre las de 25 a 34 y el 29 % entre las mayores de 55. Además, el 56 % conoce a alguna mujer que ya ha reducido su actividad profesional o dejado la industria. Entre los motivos que las participantes atribuyen a estas decisiones figuran el agotamiento o los problemas de salud (57 %), el coste o la falta de servicios de cuidado infantil (54 %) y la prioridad concedida a la carrera de la pareja (35 %).
La inteligencia artificial tampoco parece estar contribuyendo a reducir las desigualdades al ritmo que esperaban las profesionales del sector. Mientras que en 2025 el 75 % confiaba en que esta tecnología pudiera favorecer una industria más igualitaria, en 2026 solo el 31 % considera que efectivamente ha ayudado a mejorar la igualdad. Un 34 % cree que no ha tenido ningún efecto, un 19 % sostiene que la ha perjudicado y un 16 % no sabe determinar su impacto. Las preocupaciones expresadas se centran en quién controla el desarrollo de la IA, quién participa en las decisiones estratégicas y si el tiempo ahorrado se traducirá en oportunidades o simplemente en más trabajo. «Está claro que la alta dirección ha decidido que la IA es un nuevo club de chicos», denuncia una encuestada.
La investigación aborda asimismo el auge en las redes sociales del movimiento conocido como ‘tradwife’ (esposa tradicional), que idealiza un modelo de mujer dedicada al hogar y al cuidado familiar, con el hombre como principal proveedor económico. El 58 % considera que esta tendencia refuerza los roles tradicionales de género, mientras que un 12 % cree que favorece la libertad de elección.
Pese a este panorama, el 84 % afirma que existen mujeres en cargos directivos en sus empresas, aunque solo el 35 % señala su presencia en los niveles ejecutivos más altos. La encuesta, en su séptima edición, reúne a profesionales de Europa, América, África, Oriente Medio y Asia-Pacífico, incluidas empresarias, ingenieras y directivas.
Con información de EFE
