The Daily Journal – El pasado lunes 26 de octubre, fue asesinado a tiros el ex-secretario de Gobierno de Cúcuta, Miguel Armando Castellanos Serrano, en el sector de El Pórtico, Cúcuta, Colombia.
Castellanos era un mayor retirado de la Policía Nacional, y planeaba postularse para las elecciones de la Alcaldía en 2027.
El homicidio ocurrió en la tarde del lunes, cuando el ex-funcionario regresaba a su casa junto a su hijo. Según las primeras versiones de la investigación, un motociclista golpeó la camioneta blindada en la que se movilizaba. Castellanos se detuvo para atender el accidente con la persona e inmediatamente fue atacado. Su hijo resultó ileso.
Por su parte, cuerpos policiales y la Fiscalía conformaron equipos de investigación judicial para reconstruir los hechos del crimen, identificar a los responsables y establecer los motivos del crimen.
Las autoridades determinaron que el ex-secretario se movilizaba sin sus escoltas, a pesar de haber recibido amenazas en el pasado. George Quintero, secretario de Seguridad del Norte de Santander, explicó que la víctima viajaba desde otra ciudad en la que su hermano, el ex-senador Jairo Castellanos, se encontraba hospitalizado y debía someterse a una intervención quirúrgica.

Según Quintero, el exfuncionario se desplazó en avión durante la tarde para atender personalmente la situación, mientras que sus escoltas emprendieron el recorrido por carretera. Esta circunstancia explicaría por qué no estaba acompañado por ellos cuando ocurrió el ataque.
“Él iba únicamente con su hijo”, señaló el secretario de Seguridad departamental al referirse a las condiciones en las que viajaba la víctima.
Así mismo, explicó: “La información que se tiene es que una motocicleta se acercó, golpeó el vehículo, él frenó, se bajó a hablar con la persona sobre qué era lo que había pasado y en ese momento lo que sabemos es que le propina varios disparos con arma de fuego”.
Actualmente, las autoridades buscan determinar si el choque fue causado deliberadamente para obligar a Castellanos a detenerse y de esa manera vulnerarse ante el ataque. También procuran reconstruir el recorrido de los responsables y determinar cómo escaparon del lugar.
Respecto a esto, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, condenó vía redes sociales este «cobarde asesinato» y aseguró que el crimen de Castellanos «no puede quedar impune». «Vamos a perseguir a los responsables con toda la capacidad del Estado y a llevarlos ante la justicia», agregó.
Finalmente, la Gobernación de Norte de Santander anunció una recompensa de 50 millones de pesos, mientras que la Alcaldía de Cúcuta ofreció otros 100 millones de pesos por información que permita esclarecer el asesinato o el paradero de los criminales.
