trabajador desayunar

“Así es la vida, ya usted ve, un pastelito y un café”… ¿cuánto le cuesta a un trabajador desayunar en la calle? ¿Y en su casa?

_ Valor Diario

Dos pastelitos o dos empanadas y un café o jugo para variar. Un cachito y una malta. Eso es lo que desayuna buena parte de los trabajadores venezolanos cada mañana, casi sin pensarlo, casi por costumbre, casi por salir del paso y no pasar la mañana con hambre.

En The Daily Journal hicimos el ejercicio de comparar ese desayuno callejero con el desayuno hecho en casa. Porque una cosa es lo que uno se gasta en la esquina, y otra muy distinta es lo que costaría prepararlo en la cocina. Aunque la diferencia es grande, el problema, como casi siempre, no es la plata, sino la fata de tiempo.

Desayunar en la calle: ¿cuánto cuesta?

El desayuno callejero por excelencia del venezolano es la empanada. Los precios de este plato típico varían según el relleno y el tamaño. En Caracas, una empanada de carne mechada ronda los 900 bolívares (alrededor de un dólar), mientras que un pastelito andino se consigue por 600 bolívares. Un desayuno completo que podría ser dos empanadas o dos pastelitos más un jugo natural o una malta puede costar alrededor de 2.700 bolívares, unos 3 dólares solo en el desayuno.

Esa cifra, representa un poco más del 30 % del ingreso de un trabajador que percibe el ingreso integral. Si nos detenemos a sacar la cuenta, ese desayuno en la calle quye puede costar alrededor de 3 dólares al día, le sale a un trabajador promedio en 60 dólares aproximadamente, al mes.

Si es un empleado público cuyo ingreso, con bonos incluidos, ronda los 240 dólares, eso significa que una cuarta parte del sueldo se va en el desayuno, sin sacar la cuenta del pasaje, el almuerzo o los demás gastos.

Desayunar en la casa: ¿cuánto cuesta hacerlo uno mismo?

Ahora pasemos a la cocina. ¿Cuánto cuesta preparar un desayuno en casa? Tomemos como ejemplo el desayuno venezolano más tradicional: la arepa con queso y huevo, acompañada de café.

Los precios de los ingredientes son los siguientes: la harina de maíz precocida se ubica a partir de un dólar, el medio cartón de huevos cuesta 2.90, y el queso duro se consigue en casi ocho dólares el kilo.

Con esos precios, calculemos el costo de ese desayuno para una persona. Si la harina de maíz precocida, que se consigue en un dólar en adelante el kilo rinde unas 20 arepas, aporta apenas 0.05 centavos de dólar por arepa. El queso duro, a 8 dólares el kilo, suma 0,4 por los 50 gramos que se le ponen. Un huevo de medio cartón de 15, que cuesta $1,69, sale en 0,19. Más una taza de café, de un paquete que rinde unas 30 tazas, añade 0,10. Todo suma 0.74 centavos de dólar. Si son dos arepas se multiplica la cifra, llegando a dólar y medio.

Comparado con los 3 dólares que cuesta el desayuno callejero, el ahorro es de aproximadamente 1,50 al día. En un mes laboral de 20 días, eso son 30 dólares de ahorro. Casi la mitad de lo que cuesta desayunar en la calle.

El problema del tiempo: la razón por la que la calle gana

Si hacer el desayuno en casa es tan económico, ¿por qué la gente sigue comprando en la calle? La respuesta es la falta de tiempo.

Un estudio de la Universidad Central de Venezuela sobre el uso del tiempo, publicado en 2013, recoge testimonios de trabajadores que se levantan a las tres de la mañana para preparar el desayuno de sus hijos antes de salir a trabajar. Sin embargo, esta es una responsabilidad que suele recaer en las mujeres; quienes se despiertan muy temprano para tener las comidas listas para las familias, antes de salir también a trabajar.

Cuando hay que salir corriendo para agarrar el transporte, hacer arepas a las cinco de la mañana no siempre es una opción. La calle se convierte entonces en la solución más rápida, aunque sea la más cara.

¿Cómo barajar la situación sin que se desbarajuste el bolsillo?

Hay estrategias que funcionan, incluso cuando el tiempo y el dinero escasean. Algunas personas se toman la noche anterior para preparar la comida. También es recomendable cocinar por lotes los fines de semana.

Otra opción es aprovechar las comidas rendidoras como la carne molida con aliños, papa o calabacín para que se haga más abundante y dure varios días. También los granos como caraotas, lentejas o frijoles; pollo mechado o carne mechada.

Además, si compras al por mayor con otros trabajadores o compañeros de trabajo, puedes conseguir los alimentos más económicos. Si vas a comprar en la calle, busca los combos. Son más económicos que comprar cada cosa por separado.

Ya que el desayuno es la comida más importante del día, debes priorizarla. La clave está en planificar y compartir gastos. ¿Cuánto gastas tú en desayuno? ¿Lo haces en casa o en la calle? Cuéntanos en los comentarios.

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