Elecciones Brasil 2026: Desconcierto por la suspensión del recuento y la extensión de la votación

Global Twitter

Este domingo 25 de octubre, el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil suspendió el recuento de comicios tras la decisión del juez de la Corte Suprema de prorrogar dos horas la jornada de votación en todo el país justo en el momento en que el escrutinio había comenzado. Ahora el pueblo brasileño permanece en incertidumbre y desconcierto.

La jornada estaba prevista para finalizar a las 17:00 hora local (20:00 GMT). Sin embargo, en la recta final de la votación, tanto la campaña del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores, PT) como la del senador ultraderechista Flávio Bolsonaro solicitaron formalmente una ampliación del horario, argumentando motivos distintos.

Por un lado, el equipo del presidente Lula solicitó extender la votación a nivel nacional debido a severas incidencias registradas en el transporte de electores en diversos estados. Desde el PT denunciaron que varios alcaldes opositores no cumplieron con la orden de la Justicia Electoral de ofrecer servicio de transporte público gratuito y a pleno rendimiento, perjudicando el desplazamiento de votantes en ciudades como Salvador, Teresina o São Paulo.

Por otro lado, Flávio Bolsonaro acotó su solicitud de prórroga únicamente a ciertos estados del país, señalando que intensas lluvias afectaron la movilidad de los ciudadanos en esas regiones.

La orden del Supremo y el freno al recuento

Ante los recursos presentados, el magistrado Cristiano Zanin, nombrado en la Corte Suprema en 2023 tras haber sido abogado personal de Lula, ordenó extender el proceso hasta las 19:00 hora local (22:00 GMT). «Considerando la gravedad de los hechos expuestos, ordeno prorrogar por dos horas el plazo para la recepción de los votos en todas las mesas electorales de todo Brasil, correspondiendo al TSE dar cumplimiento a esta decisión», dictaminó Zanin.

No obstante, la resolución se dio a conocer cuando el sistema del TSE ya había empezado a contabilizar las primeras urnas. Con apenas el 0,25 % del total escrutado —un porcentaje muy reducido que no marcaba una tendencia definitiva—, Lula aventajaba con un 57,6 % de los votos válidos frente al 42,3 % de Flávio Bolsonaro.

Poco después, el propio TSE confirmó a través de sus canales oficiales y en la red social X que el recuento de sufragios había quedado pausado en cumplimiento del mandato judicial, congelando el avance del escrutinio en el 0,25 %.

Pese a la determinación del magistrado, la decisión se tomó en contra de la postura de la Procuraduría General Electoral (Ministerio Público Electoral), que en un dictamen enviado al TSE se manifestó a favor de «mantener el horario de votación fijado por la ley».

Según el organismo fiscalizador, cualquier eventual irregularidad o denuncia vinculada a las fallas en el transporte público o los problemas climáticos debía ser investigada y sancionada posteriormente por las vías correspondientes, sin alterar el cierre estipulado de los comicios.

Desconcierto en los centros de votación

La decisión generó un gran desconcierto sobre el terreno. En São Paulo, centros como el colegio privado Dante Alighieri habían cerrado sus puertas pasadas las 17:00 local tras no haber recibido comunicación oficial inmediata sobre la extensión.

Situaciones similares se vivieron en Río de Janeiro, donde miembros de mesa manifestaron su desorientación ante la coexistencia de urnas ya cerradas y otras abiertas, así como la imposibilidad técnica de reactivar aquellas urnas que ya habían impreso sus boletines de escrutinio.

Con información de EFE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *