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Julio A. López, editor en jefe – Las multinacionales Eni, de Italia, y Repsol, de España, evalúan incorporar un tercer socio al campo de gas natural Perla, ubicado en el golfo de Venezuela, mediante la venta parcial de sus participaciones para captar capital destinado a ampliar la producción y desarrollar infraestructura de exportación.
Bloomberg reveló el 3 de octubre que ambas compañías mantienen conversaciones sobre la posible entrada de inversionistas externos. La información proviene de fuentes familiarizadas con las negociaciones. Hasta ahora, las petroleras no han identificado públicamente a posibles compradores ni han divulgado el porcentaje de participación que estarían dispuestas a vender.
Una sociedad dividida en partes iguales
Eni y Repsol controlan el 100% de Cardón IV, S.A., la empresa responsable de desarrollar y explotar el campo Perla. Cada compañía posee una participación accionaria del 50%.
El yacimiento, descubierto en 2009 en aguas poco profundas del golfo de Venezuela, constituye uno de los mayores descubrimientos de gas natural de América Latina.
Sus recursos se estiman en aproximadamente 17 billones de pies cúbicos (TCF por sus siglas en inglés), aunque algunas referencias utilizan cifras cercanas a 18 TCF. Estas cantidades representan estimaciones de recursos del yacimiento y no deben confundirse con reservas probadas certificadas.
Producción y capacidad de expansión
Perla produce aproximadamente 585 millones de pies cúbicos de gas natural al día, destinados principalmente al mercado venezolano. El suministro abastece centrales termoeléctricas, instalaciones petroquímicas, industrias y consumidores residenciales.
Eni y Repsol proyectan elevar la producción a aproximadamente 1.200 millones de pies cúbicos diarios, más del doble del volumen actual.
El desarrollo contempla instalar dos plataformas adicionales antes de finalizar 2028, ampliar las instalaciones de producción y construir infraestructura para la exportación de gas natural licuado (GNL).
En marzo de 2026, Eni presentó un proyecto de licuefacción flotante con una capacidad estimada de 3,5 millones de toneladas anuales.
Exportaciones previstas para 2031
En marzo de 2026, ambas petroleras alcanzaron un acuerdo con las autoridades venezolanas para impulsar la expansión del campo y comenzar las exportaciones de gas para finales de 2031.
Según Bloomberg, el convenio establece que Cardón IV deberá suministrar aproximadamente 645 millones de pies cúbicos diarios al mercado interno antes de destinar producción adicional a la exportación.
El acuerdo también contempla extender la concesión del proyecto desde 2036 hasta 2051, lo que proporciona un horizonte operativo más amplio para recuperar las inversiones.
La comercialización internacional podría realizarse mediante una instalación flotante de GNL. Sin embargo, esa alternativa exige inversiones importantes en licuefacción, almacenamiento, transporte marítimo y conexiones con la infraestructura existente.
El atractivo y los riesgos para inversionistas
Para un eventual tercer socio, Perla ofrece un activo productor, recursos gasíferos considerables, infraestructura operativa y la posibilidad de acceder a mercados internacionales.
Sin embargo, la valoración de cualquier participación deberá considerar los compromisos de inversión, los costos de expansión, el régimen fiscal, las autorizaciones regulatorias, las restricciones internacionales y los mecanismos de comercialización.
Otro factor determinante es la deuda asociada al suministro de gas a PDVSA.
En su informe anual de 2025, Eni reconoció aproximadamente US$2.300 millones en cuentas por cobrar nominales a Petróleos de Venezuela, excluidos los intereses, relacionadas principalmente con Cardón IV. La empresa estimó su valor recuperable en aproximadamente US$1.000 millones.
Un inversionista deberá determinar cómo se distribuirían esos derechos de cobro y qué garantías habría para los ingresos futuros.
Una operación estratégica
La incorporación de un tercer socio podría acelerar el desarrollo de Perla y facilitar su transformación de proveedor para el mercado interno venezolano a un proyecto exportador de alcance internacional.
La proximidad geográfica con Colombia también representa una oportunidad comercial, aunque cualquier suministro por gasoducto requeriría acuerdos específicos, capacidad de transporte y autorizaciones adicionales.
Por ahora, Eni y Repsol no han anunciado el porcentaje que ofrecerían, el precio de entrada ni un calendario definitivo para seleccionar al inversionista.
El interés de los potenciales compradores dependerá de la valoración del yacimiento, de las condiciones de participación, de la recuperación de las cuentas pendientes y de la rentabilidad esperada de las exportaciones.
Perla reúne recursos, producción e infraestructura existentes. El desafío consiste en convertir ese potencial en un proyecto exportador financiable y rentable.


