Chris Wright afirma que las exportaciones de crudo se han recuperado parcialmente tras las disrupciones por la guerra con Irán, pero advierte que los envíos de combustibles refinados siguen muy por debajo de los niveles previos al conflicto.
The Daily Journal.-Los flujos de petróleo desde el golfo Pérsico han recuperado entre el 80 % y el 90 % de sus niveles previos a la guerra con Irán, aunque las exportaciones de productos refinados continúan severamente afectadas, afirmó este lunes el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright.
El funcionario estimó en unos 14 millones de barriles diarios el volumen de crudo que sale actualmente de la región a través del estrecho de Ormuz y de rutas alternativas por oleoductos, durante una intervención por videoconferencia en el 25.º Congreso de Energía del Consejo Mundial del Petróleo (WPC, por sus siglas en inglés), celebrado en Riad, Arabia Saudí.
Wright reconoció que las disrupciones siguen generando incertidumbre para la seguridad energética mundial y los mercados, pero consideró que la situación del suministro de crudo está, en gran medida, bajo control.
El secretario describió los precios del petróleo como «ligeramente elevados» y señaló que el mercado mantiene valores que considera viables y razonables, pese al incremento de casi el 70 % del crudo Brent en lo que va de año, según las cifras citadas durante su intervención.
Los combustibles refinados siguen bajo presión
La recuperación de los flujos de crudo contrasta con la situación de los productos refinados procedentes del golfo Pérsico. Según Wright, los suministros de estos combustibles se sitúan entre el 25 % y el 35 % de los niveles anteriores al conflicto.
El funcionario destacó los elevados precios internacionales del diésel como uno de los principales problemas que persisten en los mercados energéticos. La escasez de productos refinados refleja que la normalización de los flujos de petróleo no se ha traducido todavía en una recuperación equivalente del abastecimiento de combustibles.
La guerra, iniciada el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, alteró las rutas de exportación de los productores del golfo Pérsico y afectó especialmente al tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos.
Arabia Saudí afronta riesgos en el mar Rojo
Wright también señaló como una amenaza importante las advertencias de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, contra la navegación vinculada a Arabia Saudí en el mar Rojo.
Esta ruta constituye una alternativa para las exportaciones saudíes de crudo desde que las restricciones en el estrecho de Ormuz comenzaron a afectar el tránsito marítimo. Una escalada de los riesgos de seguridad en el mar Rojo podría limitar la capacidad del principal productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para desviar sus envíos y mantener el abastecimiento de los mercados internacionales.
Con información de agencias


