Trump libera el diésel rojo sin impuestos para las carreteras

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Julio A. López, editor jefe. – Con el diésel cerca de los 6,30 dólares por galón y a menos de un mes de las elecciones de medio mandato, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que permite usar en carretera el diésel teñido de rojo. Este combustible no paga impuestos y, hasta ahora, estaba reservado para tractores, maquinaria de construcción y otros vehículos que no circulan por vías públicas.

Según la Casa Blanca, la medida ahorrará a los conductores hasta 100 dólares cada vez que llenen el tanque, en plena temporada de cosecha.

Qué cambia

El diésel rojo es químicamente idéntico al que se vende en las gasolineras. Solo lo distingue el tinte, que indica que está exento del impuesto federal especial de 24,4 centavos por galón. Hasta ahora, usarlo en carretera estaba prohibido y se castigaba con multas.

La orden pide a las autoridades que no apliquen esa restricción y aplaza el cobro del impuesto federal al diésel hasta el 31 de diciembre, sin intereses ni recargos. También encarga al Departamento del Tesoro que estudie si esa deuda aplazada puede eliminarse de forma permanente. El Departamento de Transporte deberá coordinar con los estados y la industria el acceso al combustible, y el de Agricultura tendrá que garantizar el abastecimiento a los productores en las zonas de mayor demanda.

«Esta noche firmaré una orden ejecutiva histórica para eliminar el requisito de uso fuera de carretera y permitir que cualquiera compre diésel rojo libre de impuestos por cualquier motivo», anunció Trump ante sus seguidores.

Respaldo oficial

El vicepresidente JD Vance la presentó como una prueba más de que el gobierno actúa con rapidez ante un problema urgente. La jefa de gabinete, Susie Wiles, y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, destacaron el alivio para agricultores, ganaderos y transportistas. El presidente de la American Farm Bureau Federation, Zippy Duvall, celebró la decisión porque, según dijo, lo que se paga en la gasolinera termina reflejándose en la mesa de las familias.

Las cuentas no son tan simples

Varios analistas ponen en duda el alcance de la medida. El impuesto federal equivale a unos 60 dólares en un tanque de 250 galones, así que, para ahorrar más de 100 dólares, los estados también tendrían que renunciar a sus propios impuestos. Una orden presidencial no puede obligarlos, y la mayoría mantiene sus restricciones al diésel teñido. La Casa Blanca los llamó a sumarse, pero la decisión es de cada estado.

«Los impuestos no son el problema; el problema es la oferta», advirtió Patrick De Haan, de GasBuddy, quien cree que, para la mayoría de los usuarios, el cambio será mínimo. Además, señaló que los agricultores ya usaban diésel rojo en su maquinaria, por lo que el beneficio se concentra en el transporte por carretera. Tom Kloza, de Gulf Oil, espera que los precios bajen un poco, pero recuerda que la orden no resuelve la escasez. Los expertos coinciden en que, para un alivio amplio y definitivo, el Congreso tendría que suspender el impuesto.

También hay dudas sobre el aplazamiento: si el impuesto solo se pospone, la factura podría llegar en 2027, a menos que el Tesoro encuentre la manera de anularla.

Un mercado bajo presión

El diésel se ha encarecido con fuerza debido a la guerra con Irán y a las restricciones en el estrecho de Ormuz. Según la Administración de Información Energética, el promedio nacional bajó a 6,20 dólares por galón la semana pasada, cuando hace un año rondaba los 3,70 dólares por galón. La gasolina regular está en torno a 4,35 dólares.

Al mismo tiempo, Washington acordó con Europa liberar en cuatro meses 100 millones de barriles de diésel de sus reservas estratégicas. Aun así, el mercado sigue tenso: los inventarios mundiales están en mínimos y, en Europa, el barril de diésel cuesta unos 70 dólares más que el de crudo.

Cálculo electoral

La firma formó parte de una gira de 32 días en apoyo de candidatos republicanos antes de las elecciones del 3 de noviembre, entre ellos el senador Pete Ricketts y el gobernador Jim Pillen, ambos de Nebraska. En los estados agrícolas, el precio del combustible y de los alimentos se ha convertido en una de las principales quejas de los votantes.

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