The Daily Journal.— El senador opositor Flávio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva definirán la Presidencia de Brasil en una segunda vuelta electoral programada para el próximo 25 de octubre, tras confirmarse los resultados de la jornada comicial celebrada este domingo con el 99,99 % de los votos escrutados.
De acuerdo con los datos consolidados por el Tribunal Superior Electoral (TSE), el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, abanderado del Flávio Bolsonaro aventaja a Lula y disputarán la Presidencia de Brasil en segunda vuelta el 25 de octubre
(PL), encabezó el recuento al alcanzar el 47,03 % de los sufragios (más de 56 millones de papeletas). Por su parte, el mandatario y líder del Partido de los Trabajadores (PT), en busca de un cuarto mandato no consecutivo a sus 80 años, obtuvo el 45,16 % (alrededor de 53,8 millones de votos). Ninguno de los diez aspirantes restantes logró disputar el paso al balotaje.
El desempeño de Lula representó un retroceso frente a la primera vuelta de 2022, perdiendo cerca de 3,5 millones de votantes con respecto al 48,4 % que registró en aquel proceso. En contraste, Flávio Bolsonaro sumó unos 2,3 millones de sufragios más que el presidente en funciones y superó por cinco millones los apoyos que su padre obtuvo cuatro años atrás, impulsado por una concentración del voto útil en el sector conservador y por una abstención que alcanzó el 21,08 % (33,5 millones de electores).
«Los resultados de hoy son una consolidación de la derecha en todas las esferas políticas, lo que debe animar mucho a la militancia bolsonarista para que esa diferencia entre Flávio y Lula se mantenga en el balotaje», evaluó la politóloga Thais Pavez, directora de la consultora Estrategia Latina.
Por su parte, el analista político Alberto Almeida señaló que «Brasil ha girado a la derecha y ha consolidado ese giro este año. Estos cuatro años de Lula han sido un paréntesis», atribuyendo la caída oficialista al desgaste en la aprobación gubernamental ante el alto costo de vida y los niveles de endeudamiento de los hogares.
El avance del PL también se reflejó en las elecciones legislativas y regionales paralelas: la organización duplicó su bancada en el Senado para consolidarse como primera fuerza con 28 de los 81 escaños —un tercio de la Cámara Alta— y conquistó cinco gobernaciones en primera vuelta, frente a tres obtenidas por el PT. En Minas Gerais, considerado el colegio electoral bisagra del país, Bolsonaro superó a Lula con el 48,2 % frente al 43,3 %.
Tras publicarse las cifras oficiales, el escenario de alianzas para el balotaje quedó condicionado por la negativa de los candidatos minoritarios a endosar apoyos a los dos finalistas.
El escritor y psiquiatra Augusto Cury, aspirante de Avante y tercer candidato más votado con el 2,89 %, descartó cualquier pronunciamiento: «Prefiero mantenerme totalmente en silencio en relación a los que estarán en la segunda vuelta y dejo claro que nadie está autorizado en mi nombre a pedir votos o a decir que va apoyar a cualquiera de esos dos candidatos», agregando su decisión de retirarse de la actividad política.
En similar sentido se pronunció Renan Santos (Missão), cuarto posicionado con el 2,24 %: «No haré campaña para ninguno de los candidatos ni por el voto nulo».
Entre el resto de los contendientes, el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (PSD, 2,18 %) indicó que consultará con la dirección de su partido antes de fijar una posición basada en la «coherencia», mientras que el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema (Novo, 0,27 %) ratificó su rechazo al oficialismo: «Donde esté el PT, el Novo y yo estaremos al otro lado».
La campaña hacia el balotaje del 25 de octubre iniciará en un contexto de polarización institucional marcado por investigaciones judiciales que involucran a miembros de la Corte Suprema —incluido el juez Alexandre de Moraes—, las denuncias del PT sobre presuntas injerencias externas y la situación de Jair Bolsonaro, quien permanece bajo prisión domiciliaria tras su condena judicial de 2022.
Con información de EFE
