La Bolsa de Valores de Brasil interrumpió temporalmente sus negociaciones este lunes tras la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Mientras tanto, el dólar registró un incremento de hasta el 12,25% frente al real, en la primera jornada del mercado después de las votaciones.
La Bolsa brasileña aplicó el mecanismo de suspensión temporal de operaciones (circuit breaker) al registrar la caída del 10% en el Ibovespa. Esta medida de contención de volatilidad no se utilizaba en el parqué brasileño desde marzo de 2020.
En el mercado cambiario, la divisa estadounidense abrió en 5,42 reales (un aumento del 8,7% respecto al cierre del viernes) y avanzó en los primeros minutos hasta alcanzar los 5,60 reales, lo que representó un alza del 12,25%.
El comportamiento de los activos respondió a las previsiones de los agentes económicos sobre el rumbo fiscal del nuevo mandato. La preocupación central del mercado financiero se enfoca en tres ejes principales:
Sobre la regla fiscal, la expectativa de una flexibilización en los límites de gasto público genera incertidumbre sobre la capacidad del Estado para mantener el equilibrio presupuestario sin recurrir a mayor endeudamiento.
Por otro lado, los analistas evalúan la sostenibilidad de la deuda respecto al Producto Interior Bruto (PIB). Un incremento en los compromisos fiscales sin un aumento equivalente en los ingresos estatales presiona al alza el riesgo país.
Y por último, la depreciación del real frente al dólar encarece los bienes importados, lo que podría trasladarse a la inflación. Este escenario reduce el margen del Banco Central de Brasil para recortar la tasa de interés de referencia (Selic) en los próximos meses.
Repercusión en la deuda
La jornada registró incrementos en los contratos de tasas de interés de largo plazo, lo que refleja un mayor costo de financiamiento estimado para los próximos años.
Ante la falta de precios de referencia estables y la volatilidad en la curva de rendimientos, el Tesoro Nacional de Brasil suspendió las subastas de títulos de deuda a tasa fija previstas para la semana.
La evolución de las cotizaciones en las siguientes jornadas dependerá de los anuncios oficiales sobre la integración del gabinete económico, la asignación del Ministerio de Hacienda y la presentación de las directrices presupuestarias.
La caída estuvo anticipada por analistas
La volatilidad registrada en la apertura no tomó por sorpresa a las firmas de inversión. De acuerdo con una encuesta realizada por Citi, uno de los grupos bancarios y de servicios financieros más grandes del mundo, entre 73 inversores internacionales, el 79,5% de los consultados ya anticipaba una caída superior al 5% en el Ibovespa ante una reelección de Lula da Silva. En la otra mano, el 62,5% preveía una depreciación del real por encima de ese mismo margen.
Asimismo, estimaciones previas de Bloomberg Economics calculaban que un triunfo del mandatario electo desencadenaría una depreciación de la divisa brasileña cercana al 11%.
Las primeras señales de este ajuste se reflejaron desde el domingo en mercados internacionales fuera del horario bursátil local: los futuros del real negociados en CME Group cayeron un 9,12%, mientras que en la Bolsa de Tokio el ETF NEXT FUNDS Brazil Stock se desplomó un 12,72% y los derivados del fondo EWZ retrocedieron un 10,68% en plataformas de negociación continua.
La contracción de los activos locales contrasta con el comportamiento registrado durante las semanas previas a la segunda vuelta, período en el cual el Ibovespa había acumulado un avance del 7% y el real se había apreciado más de un 4%. Esto se debió a la expectativa de los inversores de un eventual cambio político, es decir, la victoria de Bolsonaro.
La confirmación de los resultados electorales derivó en una reestructuración inmediata de coberturas y portafolios en las principales plazas financieras globales.
Con información de Bloomberg.
