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Julio A. López, editor jefe.- Ninguna industria depende tanto del capital humano como la petrolera, y pocas veces ese capital ha sido tan decisivo como ahora. Elevar la producción venezolana será una tarea titánica, librada en múltiples frentes y en condiciones que aún están a años de ser óptimas: yacimientos maduros, infraestructura deteriorada y crudos pesados que exigen tecnología y disciplina operativa. Ningún contrato ni inyección de capital rendirá frutos sin gente calificada y con experiencia para ejecutarlo.
The Daily Journal nació hace 81 años como vínculo y medio de comunicación para la nutrida comunidad de expatriados norteamericanos, que ayudó a sentar las bases de la industria petrolera venezolana. Hoy volvemos a ser un puente, pero esta vez para miles de técnicos y profesionales petroleros venezolanos dispersos por el mundo.
Como venezolanos, apoyamos toda iniciativa que busque reconstruir el país y, en especial, su industria. Pero algunas son estratégicas, más aún ante la aspiración de lograr un repunte significativo de la producción.
En muchas oportunidades he conversado con el Dr. Humberto Calderón Berti, Evanán Romero, Juan Szabo y otros expertos sobre la necesidad de institucionalizar la gran reserva de talento petrolero venezolano. Vivimos un momento crucial de nuestra historia, en el que todos debemos aportar nuestro grano de arena.
Talento disperso por el mundo
Durante casi tres décadas, miles de petroleros dejaron Venezuela. En muchos casos, como en Colombia, contribuyeron de manera decisiva al crecimiento de la industria del país que los acogió. Hoy es difícil encontrar un campo petrolero en el mundo —de Alberta al mar del Norte, del golfo de México al Medio Oriente— donde no trabaje un venezolano aportando conocimiento y experiencia.
El talento dormido
Esa hemorragia incontrolada creó, sin proponérselo, una reserva de talento petrolero experimentado que ningún otro país posee. No fue planificada, pero es real, y tan valiosa como la que yace en el subsuelo. Es fundamental activarla y ponerla a trabajar en la industria que ella misma ayudó a construir.
Los mejores petroleros del mundo
Dentro del país también se siguió formando capital humano. Ese personal logró sostener la producción en torno al millón de barriles diarios en condiciones de trabajo y de escasez que ningún petrolero estadounidense, mexicano o brasileño habría soportado. Por eso puedo afirmar que el talento que permaneció en Venezuela está entre los más eficientes y resilientes del mundo. La suma de quienes se quedaron y de quienes se fueron es una ventaja competitiva extraordinaria.
El mejor negocio aún sin explotar de la primavera petrolera
Durante mis cinco años de estudio y trabajo en la Universidad de Stanford, conocí y trabajé con los fondos de capital de riesgo de Sand Hill Road, que hoy apoyan a Fred Ehrsam, cofundador de Coinbase. Allí rige una verdad elemental: las empresas ganadoras se construyen con el mejor talento que el dinero puede conseguir.
Ehrsam lo entendió así. Para Primavera, su empresa petrolera que apuesta por la reactivación de campos en Venezuela, reclutó a un grupo de ejecutivos experimentados, varios de ellos veteranos de Chevron. Ese equipo, sin duda, le dará una posición relevante en la producción de hidrocarburos venezolanos.
La institución financiera que tenga la visión de apoyar una iniciativa para aglutinar, de forma planificada, el enorme talento petrolero venezolano y ponerlo al servicio de proyectos de producción estará condenada al éxito. Solo falta ver quién será capaz de entender lo que un joven empresario tecnológico como Ehrsam y sus VC captaron de inmediato: en el negocio petrolero, el conocimiento y la experiencia no son un costo, sino el activo más valioso.


