La exposición internacional a los activos estadounidenses vinculados a la IA se encuentra en máximos históricos.
The Daily Journal.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que una corrección de los activos vinculados a la inteligencia artificial (IA), un repunte de la inflación o un deterioro de las perspectivas fiscales podrían desencadenar un endurecimiento abrupto de las condiciones financieras y episodios de turbulencia en los mercados, pese a la resiliencia que estos han mostrado durante los últimos meses.
En su informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial presentado este martes, el organismo identifica tres riesgos que podrían actuar como catalizadores de nuevas tensiones: una reevaluación de las valoraciones de las empresas relacionadas con la IA, un aumento desordenado de los rendimientos de la deuda soberana y la creciente amenaza de los ciberataques contra un sistema financiero cada vez más digitalizado e interconectado.
Los mercados financieros se han beneficiado de los sólidos resultados empresariales, el crecimiento económico y las elevadas inversiones en IA, factores que han compensado parcialmente los efectos de las tensiones geopolíticas y la incertidumbre sobre las políticas económicas. Por ello, las condiciones financieras mundiales continúan siendo acomodaticias, señala el FMI.
Sin embargo, el organismo advierte de que esta estabilidad podría ocultar vulnerabilidades capaces de amplificar un shock. Aunque los riesgos identificados no constituyen por sí solos una amenaza inevitable para el sistema, podrían convertirse en sistémicos si afectan a la intermediación financiera y restringen la concesión de crédito, con consecuencias para la actividad económica.
El auge de la IA y el riesgo de una corrección
Uno de los principales focos de preocupación es la posibilidad de que las inversiones en inteligencia artificial no generen los rendimientos esperados. Aunque las principales empresas del sector han mantenido su rentabilidad hasta ahora, el FMI advierte que un debilitamiento de la inversión o de las ganancias podría provocar una corrección de los precios de los activos vinculados a esta tecnología.
El impacto podría agravarse por el apalancamiento, la concentración de las inversiones y los mecanismos de financiación circular. Las economías con una elevada exposición a estos activos serían especialmente vulnerables a las pérdidas patrimoniales y a los ajustes de los mercados.
Durante la presentación del informe en Bangkok, el economista del FMI Athanasios Vamvakidis señaló que la exposición del resto del mundo a los activos estadounidenses, especialmente los relacionados con la inteligencia artificial, se encuentra en su «punto máximo histórico».
Esta concentración podría tener «repercusiones considerables» si se produjera una corrección del mercado, advirtió.
El economista Jason Wu planteó, por su parte, que el avance de la IA en China podría contribuir a moderar algunos de estos riesgos. «Una competencia más intensa podría moderar las expectativas excesivamente optimistas y reducir la dependencia del mercado de unas pocas empresas», afirmó.
La evaluación del FMI contempla distintos escenarios para la evolución del sector. En uno de ellos, el auge de la IA se traduce en ganancias reales de productividad, lo que permitiría una expansión de la actividad económica sin generar presiones inflacionarias adicionales.
En otras proyecciones, la demanda de inversiones se mantiene, pero no se traduce en un crecimiento equivalente de la producción o de los beneficios. Ese desequilibrio podría alimentar la inflación y obligar a los inversores a reevaluar la rentabilidad de los activos vinculados a la tecnología.
Deuda soberana y amenazas cibernéticas
El segundo riesgo identificado por el organismo es un repunte de la inflación o de las preocupaciones fiscales que provoque un aumento pronunciado de los rendimientos de los títulos soberanos.
El FMI advierte que los elevados niveles de deuda pública y los riesgos de refinanciación siguen sin resolverse. Estas vulnerabilidades podrían desencadenar un incremento desordenado de los rendimientos, incluso en un contexto de liquidez estable en los mercados de bonos y tras la reversión parcial de algunas operaciones apalancadas.
La importancia sistémica de la deuda soberana hace que un ajuste de este tipo pueda extenderse a otros segmentos de los mercados financieros, encarecer la financiación y deteriorar las condiciones de crédito.
El tercer riesgo corresponde a las amenazas cibernéticas, que adquieren una dimensión sistémica a medida que los servicios financieros se digitalizan y aumenta la interconexión entre las instituciones.
El informe señala que los modelos avanzados de IA pueden facilitar ciberataques más sofisticados, aunque también constituyen herramientas relevantes para reforzar la defensa frente a estas amenazas.
Ante este escenario, el FMI sostiene que la prioridad de las autoridades debe ser fortalecer la capacidad de respuesta de los sistemas financieros antes de que se materialicen nuevas perturbaciones. «La prioridad política debería ser reforzar la resiliencia antes de que nuevos shocks golpeen la economía», afirmó el organismo.
La IA también sostiene el crecimiento mundial
Las advertencias sobre la estabilidad financiera coinciden con las perspectivas del FMI para la economía mundial, que crecerá un 3,1 % en 2026, una décima más de lo previsto anteriormente. El organismo señala que la guerra de Irán y el encarecimiento del petróleo y otras materias primas limitan el avance de la actividad, mientras que la inversión en inteligencia artificial actúa como factor de apoyo.
La influencia de esta tecnología también se refleja en el comercio internacional. La directora del Departamento de Investigación del FMI, Silvana Tenreyro, explicó en Bangkok que el intercambio mundial acumuló un crecimiento del 8,3 % entre 2023 y 2025, del cual el comercio relacionado con la IA representó un 29 %.
«Sin ese intercambio relacionado con la IA, el crecimiento conjunto hubiera sido del 4,6 %, entonces, estos son números grandes», sostuvo.
Tenreyro indicó que el escenario base del organismo contempla que el auge comercial asociado a la IA se vaya diluyendo con el tiempo, aunque el FMI también evalúa escenarios alternativos en los que la tecnología impulse ganancias de productividad o, por el contrario, genere desequilibrios entre la inversión, la producción y la rentabilidad.
La combinación de una elevada exposición a los activos tecnológicos, el endeudamiento público y los riesgos geopolíticos mantiene, por tanto, la atención del organismo sobre la estabilidad financiera. Aunque la inversión en IA contribuye a sostener la actividad económica, el FMI advierte que una reevaluación de las expectativas del sector podría convertirse en una fuente de volatilidad para los mercados mundiales.


