El dirigente político cuestionó la falta de transparencia que, a su juicio, rodea las operaciones amparadas en la Ley Antibloqueo y advirtió sobre el riesgo de que se repitan esquemas de corrupción vinculados al manejo de recursos públicos.
The Daily Journal.- El dirigente político Juan Barreto planteó quién podría convertirse en «el nuevo chino de RECADI» ante la apertura de operaciones y negocios que, según cuestionó, se desarrollan bajo la opacidad de la Ley Antibloqueo en Venezuela.
«¿Quién será el nuevo chino de RECADI cuando se abran las compuertas de la opacidad de la Ley Antibloqueo, de todos esos negocios, transacciones, empresas?», preguntó Barreto durante su podcast semanal con el periodista Vladimir Villegas.
Barreto recurrió al conocido caso de corrupción cambiaria de finales de los años ochenta para cuestionar la transparencia y la rendición de cuentas en las operaciones económicas del país.
«Yo creo que hay unos cuantos chinos, no uno», respondió el periodista Vladimir Villegas.
Barreto se refirió además al traslado a Estados Unidos del empresario colombiano Álvaro Pulido Vargas, socio del exministro de Industrias Alex Saab, quien recientemente se declaró culpable de lavado de dinero en una corte en Florida.
Pulido, de 62 años, había sido detenido en Venezuela en 2023, durante una investigación por presunta corrupción en la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). No está claro bajo qué mecanismo fue trasladado a Estados Unidos.
El fiscal general estadounidense, Todd Blanche, anunció la detención en una publicación en la red social X y afirmó que las presuntas operaciones de Pulido implicaron el desvío de recursos de programas públicos destinados a suministrar alimentos, medicinas y viviendas, así como el uso del sistema financiero estadounidense para ocultar fondos ilícitos.
El antecedente de RECADI
La Oficina del Régimen de Cambio Diferencial (RECADI) fue creada en febrero de 1983, después del llamado Viernes Negro, para administrar el sistema de tipos de cambio diferenciales y la asignación de divisas preferenciales. El mecanismo permitía acceder a dólares a tasas subsidiadas para determinadas importaciones y operaciones autorizadas. Su funcionamiento quedó asociado a uno de los mayores escándalos de corrupción de la historia contemporánea venezolana.
El escándalo incluyó denuncias sobre empresas importadoras ficticias, sobrefacturación y uso fraudulento de divisas públicas. Ho Fuk Wing, empresario chino naturalizado venezolano conocido popularmente como «el chinito de RECADI», fue condenado en 1992 por aprovechamiento fraudulento de recursos del Estado. Aunque otras personas fueron investigadas y detenidas, su caso quedó instalado en la memoria pública como símbolo de una respuesta judicial considerada limitada frente a la magnitud de las irregularidades denunciadas.


