The Daily Journal.- El expresidente colombiano Gustavo Petro llegó al XXX Seminario Internacional «Los partidos y una nueva sociedad», organizado por el Partido del Trabajo (PT) en Ciudad de México, para hablar sobre la izquierda, la crisis climática y el futuro de los recursos energéticos. Terminó protagonizando una confrontación con dos diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) después de cuestionar la entrega del petróleo venezolano a Estados Unidos y afirmar que Donald Trump decía la verdad cuando se atribuía ese recurso como un botín de guerra.
«No puede haber un Chávez con un petróleo regalado a Estados Unidos», sentenció Petro durante su intervención. La frase, que evocó el legado de Hugo Chávez y el discurso antiimperialista que durante años definió la política exterior venezolana, provocó la reacción del diputado del PSUV Jesús Faría, quien lo interrumpió a gritos. La confrontación continuó al terminar el discurso, cuando la también diputada chavista Tania Díaz se acercó al exmandatario colombiano para acusarlo de haber guardado silencio ante la operación militar estadounidense del 3 de enero.
El episodio, registrado en videos difundidos en redes sociales, expuso una contradicción que atraviesa al chavismo desde la captura de Nicolás Maduro: mientras la cúpula encabezada por los hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello negocia acuerdos petroleros y una nueva relación con Washington, sectores de la izquierda internacional que durante años respaldaron al proyecto bolivariano cuestionan el acercamiento con la Administración de Trump.
La disputa también revela que la adaptación del PSUV al nuevo escenario no se traduce en una posición uniforme frente a las críticas. Las reacciones de Faría y Díaz contrastan con la conducta pública de Delcy Rodríguez durante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde la mandataria encargada elogió el acuerdo petrolero entre ambos países.
«El hombre está diciendo la verdad»
Petro centró parte de su intervención en las consecuencias de la operación militar estadounidense del 3 de enero, que terminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores. El exmandatario cuestionó la capacidad de respuesta venezolana durante el ataque y destacó la actuación de los militares cubanos que integraban el equipo de seguridad del entonces gobernante.
«Los sobrevivientes de los hechos de secuestro de Maduro quedaron solos. 32 muertos. Pelearon hasta la última munición los sobrevivientes», afirmó.
Petro se refirió también al testimonio de Yohandri Varona Torres, un militar cubano que formaba parte de la seguridad personal de Maduro.

«No fue que los soldados venezolanos llevaron los cadáveres y los salvaron de caer en manos de los Estados Unidos. No. Fue que un cubano sobreviviente cogió cada cadáver, lo trasladó a una bodega no dominada por los Estados Unidos y es por eso que pudieron ser enterrados por su familia», narró el expresidente.
En efecto, Varona Torres relató a finales de enero en una entrevista a medios cubanos: «Allí no hubo apoyo de nadie para eso, pero ningún cuerpo quedó en el campo. Los preservamos en un dormitorio de nosotros».
El exmandatario colombiano utilizó ese relato para cuestionar la respuesta venezolana durante el ataque y, a continuación, dirigió sus críticas al control estadounidense sobre los recursos energéticos del país.
«Cuando Trump llega a los eventos internacionales y dice que nos ganamos el petróleo de Venezuela en un botín, el hombre está diciendo la verdad», expresó.
La afirmación provocó la reacción inmediata de Jesús Faría, diputado del PSUV, quien lo interrumpió desde su asiento.
«¡Eso es mentira!», gritó Faría. «Diga la verdad, eso es mentira lo que está diciendo, tienes que tener dignidad», insistió, según los videos difundidos en redes sociales.

Petro respondió que Trump había dicho exactamente eso y continuó su intervención.
El exmandatario sostuvo que el legado de Chávez no podía justificar el actual acuerdo energético con Washington. «Chávez no creció en Venezuela como la figura histórica que es para regalar el petróleo», afirmó.
«Hermanos, estamos en otra fase de la historia (…). Hay que aprender, obviamente, de la historia, pero de la nostalgia no se vive», añadió.
La discusión se produjo en un encuentro internacional de organizaciones y dirigentes de izquierda, un espacio en el que el chavismo defendió durante años su identidad antiimperialista y sus alianzas con gobiernos y movimientos contrarios a la influencia de Estados Unidos en América Latina.
Tania Díaz acusa a Petro de traicionar a Maduro
La confrontación no terminó con la intervención de Faría. Al finalizar el discurso, la diputada Tania Díaz abordó a Petro y cuestionó su posición frente a la operación estadounidense.
«Usted ni siquiera preguntó a Venezuela la canallada que acaba de decir. Yo sé que usted estaba al tanto de la operación militar contra Venezuela y se quedó callado. Diga la verdad», le espetó.
Díaz también llamó «Santander» al expresidente colombiano, en referencia a Francisco de Paula Santander, figura histórica asociada a las disputas políticas con Simón Bolívar.

La alusión fue acompañada por una acusación directa sobre la posición de Petro frente a Maduro.
«Desde el comienzo, cuando usted lo desconoció, lo traicionó. Si no, no estuviera preso en Nueva York», sostuvo la diputada, en referencia a las diferencias entre el exmandatario colombiano y el Gobierno venezolano después de las elecciones presidenciales de julio de 2024.
El Gobierno colombiano ante esos comicios estuvo marcada por la exigencia de transparencia electoral. El entonces canciller Luis Gilberto Murillo defendió la fórmula «sin actas no hay reconocimiento» y pidió que se publicaran las actas de votación para verificar los resultados anunciados por las autoridades venezolanas. Petro, además, no asistió a la toma de posesión de Maduro en enero de 2025.
Esas diferencias no impidieron que el presidente colombiano mantuviera interlocución con el Gobierno venezolano ni que expresara su rechazo a la intervención militar estadounidense. Sin embargo, para Díaz, la postura de Petro ante el proceso electoral venezolano constituye una traición política que contribuyó al aislamiento de Maduro.
Delcy Rodríguez y la nueva relación con Washington
El choque en México contrasta con la conducta de Delcy Rodríguez durante la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas, celebrada en Nueva York en septiembre.
Rodríguez permaneció en la sala durante la intervención de Trump, en la que el presidente estadounidense reivindicó los bombardeos sobre Caracas y la captura de Maduro. En lugar de confrontar públicamente al mandatario durante ese momento, la dirigente venezolana ha defendido una «agenda de cooperación» bilateral.
«Al vencedor le corresponde el botín», afirmó Trump al referirse al acuerdo petrolero con Venezuela. El mandatario lo calificó como uno de los mayores acuerdos de la historia y destacó el acceso privilegiado de Estados Unidos a los recursos energéticos venezolanos.

En su propio discurso ante la ONU, Rodríguez agradeció a Trump y a su Gobierno por «retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela». También describió el acuerdo petrolero anunciado el 28 de agosto como uno de los «más grandes jamás suscrito».
La diferencia entre ambos escenarios resulta significativa. Mientras Petro denunció que Venezuela estaba entregando su petróleo a Estados Unidos y Faría y Díaz respondieron con acusaciones personales, Rodríguez optó por destacar las oportunidades económicas del entendimiento con Washington.
Las críticas llegan desde las propias redes del chavismo
Las reacciones al enfrentamiento en México no se limitaron a dirigentes políticos. En redes sociales, cuentas de comunicadores e influencers tradicionalmente favorables al chavismo y vinculados a campañas de apoyo a Cuba respaldaron las declaraciones de Petro y cuestionaron a los diputados venezolanos que lo increparon.
Una de esas cuentas, identificada como Tere Felipe, agradeció al exmandatario colombiano por su «solidaridad» con el pueblo cubano y por recordar a los 32 militares cubanos muertos durante la operación del 3 de enero.
«Gracias por hablar con la verdad cuando otros callan», escribió. En el mismo mensaje, calificó de «indignos» a quienes increparon a Petro y los acusó de no haber confrontado a Trump durante su intervención en Naciones Unidas.
«Son los mismos que, en la ONU, no se atrevieron a increpar a un criminal como Donald Trump que les secuestró a un presidente y les robó su petróleo», afirmó la cuenta en una publicación difundida en X.
La confrontación en México deja al descubierto una tensión que el PSUV aún no ha resuelto públicamente: cómo sostener su identidad antiimperialista mientras la dirigencia negocia con Washington bajo condiciones marcadas por la captura de Maduro y el peso de Estados Unidos sobre la vida política y económica de Venezuela.


