La maestra semillerista merideña fue homenajeada por su invaluable aporte al rescate de las papas nativas andinas y su liderazgo en la Alianza Científico-Campesina.
José Leonardo Salazar.- La agricultora y artesana venezolana María Cantalicia Torres ha recibido un histórico homenaje internacional tras ser seleccionada oficialmente como una de las 100 Heroínas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este prestigioso reconocimiento se genera a nivel mundial bajo la conmemoración de 2026 como el Año Internacional de la Agricultora. El galardón exalta el rol de las mujeres rurales que transforman los sistemas agroalimentarios del planeta.
Guardianes del páramo y el conocimiento ancestral
Nacida en el imponente páramo de Gavidia, estado Mérida, ha dedicado toda su vida al cultivo tradicional de la tierra, la preservación ecológica y la milenaria artesanía textil. De la mano de su familia, se ha consolidado como una insustituible maestra semillerista. Su esfuerzo principal se ha centrado en defender férreamente las semillas autóctonas locales frente a los riesgos del monocultivo, los agro tóxicos y su incidencia en el cambio climático.
A través de rigurosos procesos de recolección, selección botánica y denominación, su núcleo familiar lideró la exitosa recuperación y conservación de valiosas variedades de papas nativas andinas de Venezuela. Entre ellas, sobresalen los cultivares conocidos como «Los Yaques» y «Renacer», los cuales conforman un patrimonio genético inestimable para la biodiversidad de la región.
El núcleo de la Alianza Científico-Campesina
Más allá de su labor como productora de campo, el reconocimiento de la FAO pone en valor su capacidad para tejer complejas redes de saber colectivo. María Cantalicia es un pilar fundamental en la consolidación de la Alianza Científico-Campesina impulsada en Venezuela. Este espacio fusiona orgánicamente la ciencia académica con el conocimiento tradicional del campo.
En esta red, María Cantalicia no solo actúa como productora, sino como una mentora activa encargada de transferir y heredar sus saberes sobre agricultura sostenible y resguardo de germoplasma a las nuevas generaciones de la gente del campo y estudiantes técnicos. Su contribución es valorada en la esfera pública nacional como un aporte directo a la soberanía, identidad y seguridad alimentaria del país.
Un tributo a la soberanía alimentaria
En el marco de la reciente agenda de trabajo institucional, el canciller venezolano Yván Gil Pinto y autoridades nacionales rindieron un emotivo homenaje a la señora Cantalicia en Caracas, acompañados de sus seres queridos. Durante el encuentro, se resaltó cómo su perfil encarna la resistencia productiva y cultural de la mujer andina, cuyo esfuerzo silencioso en los páramos hoy es un ejemplo de vanguardia ecológica global.


