The Daily Journal – El gobierno de Israel condena enérgicamente la decisión del Comité Noruego del Nobel de otorgar el Premio de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navi Pillay, calificándola como una «burda instrumentalización del galardón» para legitimar el odio contra Israel.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, publicó un mensaje en la red social X en el que afirmó que el Comité Noruego del Nobel «ha perdido la brújula moral» al conceder su máximo honor a una «fanática que construyó su carrera difundiendo una calumnia de libelo de sangre contra el único Estado judío». El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel también emitió un comunicado en el que señaló que, si existiera un «premio a la mentira, el odio y el libelo de sangre», Pillay «no solo sería candidata, sino la favorita».
El comunicado de la cancillería israelí acusó además a Pillay de desempeñar un papel en la «demonización constante y con motivaciones políticas de Israel» y en la promoción de lo que describió como la «mentira del genocidio». «Otorgar el Premio Nobel de la Paz a Pillay no es un reconocimiento a la justicia, sino una burda instrumentalización del premio para legitimar el odio y los prejuicios contra Israel», añadió. El texto también incluyó una frase de fuerte tono: «Ahora que el Comité Noruego del Nobel ha premiado la mentira más grande del siglo XXI, Joseph Goebbels debe estar aplaudiendo desde el infierno».
El comunicado de la oficina de Netanyahu vinculó asimismo la labor de Pillay con el fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, y sostuvo que el «mayor logro» de Pillay fue «legitimar a un fiscal corrupto» que presentó acusaciones falsas contra Israel. «Pillay proporcionó la mentira. Khan la convirtió en arma. Ahora los miembros equivocados del Comité Noruego del Nobel están honrando a la mujer que difundió esa demonización de los judíos y esa farsa judicial», señaló.
Pillay presidió anteriormente la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el territorio palestino ocupado, que en septiembre de 2025 concluyó que Israel cometió actos de genocidio en Gaza y señaló que el presidente, el primer ministro y el exministro de Defensa israelíes «incitaron a la comisión de genocidio». Israel ha rechazado cooperar con esa comisión desde su creación y niega categóricamente las acusaciones.


