Audio: https://clyp.it/y5i2k15t
Julio A. López, editor jefe.- Dos empresas estadounidenses, una especializada en tratamiento de gas y otra en automatización industrial, se unieron para buscar negocio en uno de los problemas más visibles del sector energético venezolano: los campos petroleros carecen de electricidad suficiente, mientras que buena parte del gas que acompaña al petróleo se quema en antorchas.
KenTech Energy USA LLC y Advance Industrial Wireless Technologies and Solutions (AIWTS) firmaron el primero de octubre un memorando de entendimiento para desarrollar proyectos que conviertan gas en electricidad, conocidos en la industria como gas-to-power. En una primera etapa, la alianza se concentrará en el sector de petróleo y gas de Venezuela.
Quiénes son
KenTech Energy USA diseña sistemas de energía modulares que pueden funcionar conectados a la red eléctrica o de forma independiente. Su oferta va desde equipos de respaldo para hogares y servicios de emergencia hasta unidades industriales que limpian el gas de antorcha, un combustible inestable y lleno de impurezas, para que pueda alimentar generadores. Algunos de sus equipos pueden operar a 60 grados Fahrenheit bajo cero.
AIWTS, con sede en Villa Rica, Georgia, y dirigida por Roy Rosado, es una firma de ingeniería en automatización e internet de las cosas industrial (IIoT). Ofrece monitoreo inalámbrico, integración de sistemas de control SCADA, telemetría y gestión remota de equipos para los sectores de petróleo y gas, minería, agua y generación eléctrica, y trabaja con fabricantes como SignalFire y AssetGuardian. Ambas son compañías pequeñas frente a los grandes contratistas del sector, pero apuntan a un segmento en el que la rapidez de la instalación y la flexibilidad importan tanto como el tamaño.
Reparto de tareas
Según el anuncio, KenTech se encargará de acondicionar y filtrar el gas, integrar los procesos y desarrollar las soluciones de generación, con el objetivo de entregar combustible apto para generadores, adaptado a las condiciones reales de cada sitio. AIWTS asumirá la coordinación de la ingeniería en Venezuela, la integración con los sistemas locales, la conectividad, los controles y el monitoreo, con análisis basados en inteligencia artificial.
Los proyectos podrían ir desde unos 100 kilovatios, suficientes para un pozo o una instalación pequeña, hasta más de 100 megavatios, el tamaño de una planta termoeléctrica mediana. Las empresas aclaran que cada proyecto dependerá de lo que necesite el cliente, de los datos del campo, de la ingeniería, del financiamiento, de la disponibilidad de equipos y de los permisos. Por ahora es solo un acuerdo marco: no se anunciaron contratos firmados ni montos de inversión.
Un problema a la vista
El acuerdo llega en buen momento. Venezuela tiene un déficit eléctrico de más de 1.500 megavatios, y los apagones de varias horas se han vuelto más frecuentes a medida que la demanda se recupera. A finales de septiembre, ejecutivos petroleros citados por la prensa especializada señalaron que la electricidad poco confiable es uno de los principales obstáculos para aumentar la producción.
Según la prensa local, el país, que cuenta con algunas de las mayores reservas de gas del mundo, sigue quemando más de la mitad del gas que produce. Ese gas, que hoy se pierde en las antorchas, podría alimentar generadores en los propios campos y dejar más electricidad disponible en la red nacional.
El gobierno ya abrió la puerta. Desde enero, las nuevas operaciones energéticas pueden producir su propia electricidad y, en junio, las autoridades pidieron a las petroleras que se autoabastezcan. Aun así, de los varios proyectos presentados para aprovechar el gas de antorcha, ninguno ha comenzado a operar. Al mismo tiempo, el ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, prometió recuperar hasta 4.800 megavatios antes de fin de año con el apoyo de GE Vernova, Siemens Energy, IMPSA y Eurobras, una meta que los analistas ven difícil de cumplir.
Competencia y oportunidad
El interés por el gas venezolano ha crecido desde que el sector se reabrió a la inversión extranjera tras el levantamiento de las sanciones estadounidenses. Gigantes como Baker Hughes firmaron hace poco alianzas con Petróleo de Venezuela para reactivar la cadena del gas, y Repsol ya extrae en el país unos 580 millones de pies cúbicos diarios.
En ese contexto, las soluciones modulares y de instalación rápida que proponen KenTech y AIWTS buscan un espacio distinto: proyectos medianos y pequeños, junto a los pozos, que no necesitan esperar a que se reconstruya el sistema eléctrico nacional. Las empresas invitaron a operadores, proveedores de tecnología y otros interesados a explorar posibles colaboraciones


