The Daily Journal – El abogado de la joven que denunció una violación grupal en la Universidad de Cornell, Thomas Giuffra, ha denunciado amenazas contra él y su clienta, identificada como Jane Doe. Según declaraciones a la cadena CNN, la mujer ha recibido múltiples amenazas para que retire la demanda civil, y el propio letrado también ha sido intimidado. Giuffra afirmó que se está intentando silenciar a la víctima y que, al menos, tres mujeres ajenas al caso han sido confundidas con ella y han recibido amenazas.
El abogado señaló que no está claro que todos los responsables hayan sido identificados y consideró posible que más de siete personas participaran en la agresión. Explicó que su clienta estuvo inconsciente durante intervalos de tiempo, lo que dificulta determinar con certeza quiénes estuvieron implicados en los hechos. Asimismo, criticó la investigación inicial de la Policía de Cornell por no haber incluido en su informe que se trataba de una posible violación grupal, a pesar de que la propia víctima lo manifestó desde el primer momento.
La demanda, presentada en septiembre de 2026, sostiene que la joven fue drogada con ketamina y alcohol hasta quedar incapacitada y posteriormente agredida sexualmente por varios miembros de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024. El caso fue inicialmente archivado sin cargos, pero la presión pública y la publicación de la demanda civil han llevado a su reapertura. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó a la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para supervisar la investigación, tras expresar su falta de confianza en el fiscal del condado de Tompkins.
El presidente de la Universidad de Cornell, Michael Kotlikoff, ha anunciado que la institución revisará el papel de las fraternidades en el campus a raíz del caso. En un mensaje de vídeo, afirmó que estas organizaciones pueden aportar aspectos positivos, pero subrayó que «pertenecer a un grupo nunca puede disminuir la responsabilidad individual». Mientras tanto, en redes sociales se ha extendido la campaña #IamJaneDoe, con miles de personas que buscan proteger la identidad de la denunciante y mostrar su solidaridad.
