Esta semana, la coalición formada por Topos Adrenalina(liderada por Jonathan Patti) y B26 logró recuperar el cuerpo de Gerald Millán de residencias Caribe de La Guaira, cuando se cumplen cuatro meses de los terremotos. Cerca de allí, la panadería-pastelería Le Notre retomó sus actividades. Los contrastes se agudizan a medida que pasa el tiempo
Vanessa Davies
Ni en su peor pesadilla imaginó la familia de Jhoniel Morales Solano, de 11 años de edad, que el niño desaparecería tras los terremotos del 24 de junio; mucho menos, que su última imagen conocida sería la de una cámara que lo captó cuando bajaba del apartamento (en la Opppe 26) a la cancha deportiva.
Su mamá, Eileen Solano, pasó días y noches al pie de los escombros para evitar que el cuerpo de su hijo se esfumara entre las máquinas. De madrugada, el papá de Jhoniel y otros allegados partían losas, movían escombros y se afanaban para hallar los restos de su muchacho. Pero una vez que terminaron las operaciones en el edificio 26 de la Misión Vivienda levantada por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe) en Tanaguarena, no hubo rastro de Jhoniel. Hoy, Eileen lucha para ver a su hijo: vivo, en algún refugio; o muerto, en algún lugar. Ella lidera el movimiento “Hasta encontrarlos”, que reúne a varias familias en la misma situación: sin respuesta sobre sus hijos.
El último reporte oficial de víctimas, en el mes de agosto, se cerró con 6.509 fallecidos. En una entrevista, el gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, habló de al menos 1.500 desaparecidos.

Heridas abiertas y mucha actividad
Cuatro meses después de los terremotos, La Guaira es un lugar de contrastes en el que las heridas siguen abiertas. Entre la estructura colapsada del edificio Punta Brisas, en Macuto, se mantienen las labores de búsqueda del piloto Braulio Amaro. Los voluntarios, agrupados en distintas organizaciones, no se despegan de residencias Caribe, en Tanaguarena, donde siguen hallando cuerpos. Una de las extracciones más recientes fue la de Gerald Millán, de 48 años de edad, del segundo piso de residencias Caribe: Topos Adrenalina (comandado por Jonathan Patti) en coalición con B26 lograron sacar a Millán el pasado miércoles 21 de octubre en horas de la noche.
Playa Grande continúa como si hubiese sido objeto de un bombardeo. En Caribe parece que una patada hubiese echado por tierra las bases de tantos edificios. Hay familias en carpas, a la espera de mejores oportunidades tras perder su hogar y a sus seres queridos. La maquinaria prosigue las actividades de remoción y hay soldados y policías en distintos puntos. Es decir, no hay “normalidad”.
Pero en zonas como Maiquetía, la actividad comercial retornó con ímpetu, y sitios como la plaza de Los Maestros se llenan de gente que busca descansar del calor bajo los árboles. No es menor cierto que en la zona cero volvió a abrir sus puertas Alejandrina Café, y que la panadería-pastelería Le Notre retomó sus actividades en agosto pasado. Todos, a pulmón propio, como lo destaca la Cámara de Comercio de La Guaira.
Entre tantos temas pendientes (agua, vivienda, transporte estable), queda también la decisión sobre las playas. Los balnearios permanecen cerrados por decisión de las autoridades, pero la Cámara de Comercio llama a la reapertura controlada en zonas como Macuto y Naiguatá. Sin dejar el duelo atrás, claman por una recuperación económica para La Guaira.
