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Julio A. López, editor jefe.- Un magnate de las criptomonedas irrumpe en el negocio petrolero venezolano tras meses de discretas negociaciones en un hotel boutique de Caracas. Su audaz apuesta sacude al mundo cripto y abre una interrogante: ¿será la tokenización del petróleo venezolano su próximo gran negocio?
Primavera, la petrolera respaldada por el cofundador de Coinbase, Fred Ehrsam, empieza a conformar el equipo con el que quiere operar en campos venezolanos. La compañía, con sedes en Houston y Caracas, anunció el 13 de octubre la incorporación de un grupo de ejecutivos provenientes de Chevron y Occidental Petroleum. Su socio fundador, Manuel Iribarren, dijo a Bloomberg que la meta es producir 100.000 barriles diarios a corto plazo.
Quiénes llegan
Las operaciones en el país estarán a cargo del venezolano Óscar Quintero, que presidía la división de recuperación mejorada de petróleo de Occidental. Antes trabajó para Shell y Hess en perforación y operación de campos en Rusia, Indonesia, India y Estados Unidos.
De la directiva de Chevron Venezuela llegan tres ejecutivos: Mario Gándara, como director comercial; Jorge Castro, como vicepresidente sénior de Finanzas y Gestión Empresarial, e Ivette López, como vicepresidenta de Asuntos Jurídicos y Cumplimiento.
Completan el equipo Troy Finney, vicepresidente de Operaciones, con décadas de experiencia en yacimientos convencionales de Sudamérica; John Grimmer, vicepresidente de Ingeniería y Evaluaciones, con más de 20 años en petroleras privadas de Norteamérica, y Michael Jensen, responsable de salud, seguridad y ambiente. Jensen es un veterano condecorado de la Fuerza Aérea estadounidense, con más de dos décadas en fuerzas especiales, y trabajó hace poco en el Consejo de Seguridad Nacional.
«Me emociona ver a tantos compatriotas volver para ayudar a levantar nuestro país», dijo Iribarren. Su socio, Dheeraj Verma, expresidente del fondo petrolero Quantum Energy Partners, afirmó que la prioridad es aumentar rápidamente la producción junto con Petróleos de Venezuela y crear cientos de empleos en Venezuela y Texas.
De las criptomonedas al crudo
Primavera es uno de los actores más llamativos de la reapertura petrolera venezolana. Ehrsam, de 38 años, cofundó Coinbase y el fondo de criptomonedas Paradigm y, según Bloomberg, tiene una fortuna de unos 2.400 millones de dólares. Invierte dinero propio en el proyecto, que considera una oportunidad excepcional. «Los hidrocarburos son el primer pilar para que la economía se recupere», afirmó, y añadió que son la clave para estabilizar el país.
Iribarren, venezolano criado en el Reino Unido y graduado de Stanford, dirige el fondo de capital de riesgo West Acre Capital en Silicon Valley y no tenía experiencia previa en el sector energético. Tras la captura de Nicolás Maduro en enero, ambos pasaron semanas en Caracas estudiando licencias, contratos y producción. La empresa Primavera Infinita LLC se registró en Delaware en febrero.
Los campos
El 2 de septiembre, en el Palacio de Miraflores, Primavera firmó acuerdos con el Ministerio de Hidrocarburos y Petróleo de Venezuela para hacerse cargo de varios campos petroleros. Ese mismo día, Chevron, Eni y GE Vernova cerraron sus propios acuerdos. Primavera tiene un contrato de participación productiva sobre el bloque Budare-Elotes, ubicado entre los estados Anzoátegui y Guárico. Ese bloque ya estaba asignado a LNG Energy Group, cuyo contrato fue suspendido en febrero.
La empresa busca quedarse con los bloques Boca, Güico y Guara, en la Faja del Orinoco, que hoy opera la brasileña Alvorada. Iribarren no confirmó qué yacimientos asumirán ni cuánto invertirán. Solo dijo que la compañía se ha comprometido a aportar un capital significativo para recuperar varios campos.
Una meta ambiciosa
Los 100.000 barriles diarios equivaldrían a casi una décima parte de lo que produce hoy Venezuela, alrededor de un millón de barriles al día. Como referencia, la californiana Pacific Coast Energy, que la semana pasada anunció inversiones por 3.500 millones de dólares en los bloques Delta y Cabimas, aspira a un máximo de entre 150.000 y 160.000 barriles diarios, pero en varios años.
Primavera llega en plena carrera de empresas nuevas y pequeñas que buscan un lugar en la reapertura del sector, tras la reforma de la Ley de Hidrocarburos de enero. Contratar a veteranos de Chevron, la petrolera estadounidense con mayor experiencia reciente en el país, indica que la compañía quiere pasar de los anuncios a la operación.
Sin embargo, quedan preguntas sobre el verdadero alcance de su apuesta, ya que no ha dado detalles sobre su financiamiento ni sobre sus activos, ni sobre cómo recibirá los campos que antes tenían otros operadores.
La Primavera Petrolera venezolana comienza a sacudir el mundo de las criptomonedas, en un otoño cuyo follaje parece teñirse de petróleo.


