La fe en las urnas ¿Quiénes son los pastores evangélicos que apoyan a los Bolsonaro?

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Natalia Jaua

The Daily Journal – En las elecciones presidenciales de Brasil, la primera vuelta electoral se desarrolla bajo un marco regulatorio estricto supervisado por el Tribunal Superior Electoral (TSE). La normativa electoral prohíbe explícitamente cualquier acto de proselitismo político dentro de los recintos de votación, lo que impide el despliegue de banderas, pancartas o perifoneo durante la jornada electoral. El elector brasileño debe manifestar su preferencia de manera «silenciosa».

Sin embargo, esta manifestación se vuelve ampliamente visible a través de la vestimenta: los votantes acuden luciendo camisetas con los colores partidarios, símbolos de sus respectivas iglesias, vestimentas rituales de las religiones afrobrasileñas o portando imágenes de la patrona nacional, Nuestra Señora Aparecida. Este despliegue refleja cómo el sincretismo y la fe condicionan la cultura política del país en las urnas.

Brasil ha experimentado desde la década de 1980 una profunda reconfiguración en su mapa religioso. En una nación de más de 213 millones de habitantes y 158 millones de electores registrados, la masa de fieles evangélicos —encabezada por corrientes pentecostales y neopentecostales— abarca aproximadamente al 30% de la población. El impacto institucional de este segmento se consolida en el Congreso Nacional a través de la denominada «bancada evangélica» (o «bancada de la Biblia»), un bloque legislativo transversal compuesto por cerca de 211 diputados federales (de un total de 513) y 26 senadores (de un total de 81).

La capacidad de articulación electoral de estas iglesias radica en su dinamismo cotidiano: los fieles asisten a los templos hasta cuatro veces por semana, generando redes de interacción comunitaria en barrios populares y periféricos. Este respaldo masivo resultó decisivo en las elecciones de 2018, en las cuales Jair Bolsonaro obtuvo aproximadamente el 52% del voto evangélico. Asimismo, los principales televangelistas y pastores del país suman más de 40 millones de seguidores en plataformas digitales, convirtiendo sus púlpitos y perfiles sociales en canales de movilización política.

Silas Malafaia

Silas Malafaia, abril de 2019

Presidente de la iglesia Asamblea de Dios Victoria en Cristo (ADVEC) desde 2010, Silas Malafaia encabeza un imperio religioso que pasó de 20.000 a 200.000 miembros, sumando 150 templos en Brasil y una sede principal en el barrio de Penha (Río de Janeiro) con capacidad para 6.500 fieles. Además de presidir la editorial Central Gospel y el ministerio Victoria en Cristo, ocupa la vicepresidencia del Consejo Interdenominacional de Ministros Evangélicos de Brasil (CIMEB).

Malafaia mantiene una relación de estrecha intimidad política y personal con Jair Bolsonaro: fue quien ofició su boda con Michelle Bolsonaro y afirma comunicarse casi a diario con el expresidente para aconsejarlo. Su nivel de injerencia llevó al investigador Brunno Pacini —productor del galardonado documental Apocalipsis en los trópicos de Petra Costa— a calificarlo como el principal «titiritero» político detrás de Bolsonaro. Malafaia sostiene abiertamente que «los evangélicos decidimos las elecciones» y proyecta que para el año 2032 representarán más del 50% de la población brasileña.

En el ámbito político y mediático, ha utilizado sus redes sociales para lanzar intensos ataques contra Luiz Inácio Lula da Silva, calificar al presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Alexandre de Moraes, de «dictador con toga» y sembrar dudas sobre la transparencia de las urnas electrónicas afirmando que los sistemas informáticos pueden ser vulnerados.

En el plano judicial, la Procuraduría General de la República (PGR) lo denunció ante el Supremo Tribunal Federal (STF) por los delitos de calumnia e injuria contra el comandante del Ejército, general Tomás Paiva, tras un acto público en São Paulo donde llamó a los mandos militares «frouxos, covardes e omissos». Malafaia solicitó la anulación de la denuncia argumentando que sus críticas fueron genéricas y que posteriormente se retractó.

Respecto a su patrimonio, rechazó enérgicamente un reporte de la revista Forbes de 2013 que lo ubicaba como el tercer pastor más rico de Brasil con 150 millones de dólares, asegurando que sus bienes se situaban en torno a los 6 millones de reales. Posteriormente, publicó un video de 26 minutos reaccionando contra la investigación periodística «O império invisível de Silas Malafaia», donde negó haber enriquecido mediante la iglesia y defendió que proviene de una familia de clase media, destacando que su padre era oficial de la Marina y rector de seminario, su madre educadora y que realizó sus estudios secundarios en el prestigioso colegio privado Miguel Couto Bahiense.

Valdemiro Santiago

Valdemiro Santiago, 2019

Fundador y líder de la Iglesia Mundial del Poder de Dios desde 1998 —tras desvincularse de la Iglesia Universal del Reino de Dios—, Valdemiro Santiago es un destacado televangelista neopentecostal. Su templo ha sido escenario de actos de respaldo político e institucional, recibiendo homenajes públicos con la presencia del senador Flávio Bolsonaro, el gobernador Tarcísio de Freitas y el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) André Mendonça, quien transmitió una grabación agradeciendo las oraciones de la iglesia durante su proceso de confirmación ante el Senado.

Durante la pandemia de 2020, comercializó semillas de frijol por valores de hasta 1.000 reales cada una, asegurando que su germinación curaba el coronavirus. El Ministerio Público Federal (MPF) interpuso una Acción Civil Pública exigiendo al menos 300.000 reales en indemnizaciones por daños morales y colectivos, acusándolo de estafa y explotación abusiva de la libertad religiosa. La defensa institucional argumentó que la semilla era una «figura de lenguaje» bíblica para materializar donaciones espontáneas. El Ministerio Público Federal (MPF) también demandó al Ministerio de Salud por retirar sin explicaciones de su portal institucional una alerta oficial que calificaba los frijoles de Santiago como noticias falsas.

Acumuló 15 condenas en primera instancia en menos de 30 días en el Tribunal de Justicia de São Paulo (TJ-SP) por deudas que superan los 2,5 millones de reales por el alquiler de inmuebles destinados a templos y estacionamientos (con casos como el de un comerciante en Mogi Guaçu por 381.000 reales). En 2021, la Justicia llegó a ordenar la penhora de sus bienes personales para cubrir impagos en Sertãozinho. La iglesia alegó una drástica caída de recaudación tras la pandemia.

La Policía Civil de São Paulo abrió un inquérito investigando un conflicto comercial de aproximadamente 60 millones de reales entre la iglesia y el empresario Sebastião Miranda («Tiãozinho») por la retransmisión televisiva de la cadena mediante la empresa SM Comunicaciones, caso que escaló a presuntas falsedades ideológicas respecto a las licencias operativas ante la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel).

Samuel Ferreira

Obispo al frente de la Asamblea de Dios Ministerio de Madureira (AD Brás) en São Paulo y presidente ejecutivo de la Convención Nacional de las Asambleas de Dios en Brasil (CONAMAD), Samuel Ferreira es un influyente dirigente eclesiástico, autor de varias obras y miembro de la Academia Evangélica de Letras de Brasil. Junto a su padre, el obispo primado Manoel Ferreira, formalizó el respaldo institucional de la CONAMAD a la candidatura presidencial de Jair Bolsonaro.

En el ámbito judicial, su nombre fue objeto de indagatorias preliminares vinculadas a transacciones financieras. Sin embargo, los tribunales competentes —incluyendo una resolución del Tribunal Regional Electoral de Río de Janeiro (TRE-RJ) en 2025— decretaron el cierre y archivo definitivo de los inquéritos al verificar la inexistencia de justa causa. De este modo, Ferreira quedó completamente exonerado, sin que se presentara ninguna acusación formal ni condena en su contra.

En octubre de 2025, Lula recibió a Ferreira en su gabinete, calificando el encuentro como un «encuentro especial de emoción y fe».

José Wellington Bezerra da Costa

Superintendente general de las Asambleas de Dios y líder de la congregación Ministerio de Belém en São Paulo —que supera los 400.000 miembros—, José Wellington es uno de los referentes más tradicionales del pentecostalismo histórico en América Latina. Presidió durante más de tres décadas (de 1980 a 2017) la Convención General de las Asambleas de Dios en Brasil (CGADB), estructura que actualmente dirige su hijo, José Wellington Costa Júnior.

Bajo su liderazgo, impulsó la convergencia organizativa de las Asambleas de Dios con el conservadurismo social y la agenda política de Jair Bolsonaro. No obstante, su figura generó controversia interna: con motivo de sus 90 años, la inauguración de un espacio memorial que incluye un busto conmemorativo con su rostro provocó división entre los fieles, generando críticas en redes sociales por parte de sectores que consideraron que la estatua bordeaba prácticas de veneración e idolatría ajenas a la tradición evangélica.

André Valadão

Presidente de la Iglesia Bautista de Lagoinha (Lagoinha Global) desde 2022, André Valadão es un reconocido pastor, compositor y cantante de música cristiana contemporánea, nominado en dos ocasiones al Grammy Latino tras su trayectoria previa en la agrupación Diante do Trono.

Valadão encarna la vertiente neopentecostal orientada hacia el público juvenil, los medios de comunicación y las redes sociales. Desde sus plataformas digitales y ministerios, ha manifestado un firme apoyo al proyecto político conservador de Jair Bolsonaro, centrando sus discursos en la defensa de la familia tradicional, el rechazo al aborto y la oposición explícita a la agenda progresista y al Partido de los Trabajadores (PT).

El evangelismo en Brasil

El crecimiento exponencial del evangelismo en Brasil responde a profundas transformaciones sociales y urbanas vividas desde fines del siglo XX. En las periferias metropolitanas de ciudades como São Paulo o Río de Janeiro, la presencia de templos evangélicos ha llegado a superar en número a los centros educativos y a las sucursales bancarias. Estas iglesias han ocupado un rol comunitario determinante, ofreciendo redes de contención social e integración frente al desempleo, las adicciones y la violencia urbana.

El crecimiento neopentecostal está sustentado conceptualmente por dos elementos clave:

Líderes independientes de las periferias, como el pastor Cosme Felippsen, destacan que mientras las iglesias protestantes históricas mantenían una estructura rígida, el neopentecostalismo utiliza una narrativa directa y cercana a las vivencias del habitante de la favela, donde el creyente siente una interacción espiritual activa y cotidiana.

Importada e influenciada por corrientes de Estados Unidos, esta doctrina concibe el progreso económico, la movilidad social y el éxito personal como evidencias tangibles de la bendición divina. Esta visión conecta con los valores del libre mercado y el emprendimiento, alineando a amplios sectores populares con las propuestas de la derecha política.

A pesar del notable predominio conservador, el electorado evangélico no conforma un bloque monolítico. Coexisten corrientes como el Frente de Evangélicos por el Estado de Derecho, liderado por el pastor Ariovaldo Ramos, y pastores de sectores periféricos que respaldan activamente programas de asistencia social como Bolsa Família o Minha Casa, Minha Vida, respaldando opciones políticas progresistas en función de la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables.

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