El organismo atribuye el crecimiento al alza de los precios y al aumento de los volúmenes exportados, mientras destaca los servicios modernos como una oportunidad para diversificar las economías de la región.
The Daily Journal.- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta que el valor de las exportaciones de bienes de la región aumentará un 20 % en 2026, el mayor crecimiento desde el rebote posterior a la pandemia en 2021, en un contexto de reconfiguración del comercio mundial y cambios en las cadenas internacionales de suministro.
La estimación forma parte del informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2026: la importancia de las exportaciones de servicios modernos y cómo promoverlas, presentado este jueves por el organismo de Naciones Unidas.
Según el documento, el crecimiento de las exportaciones de bienes estará impulsado por un incremento del 11 % en los precios y una expansión del 9 % en los volúmenes exportados, que registrarían su sexto año consecutivo de aumento.
El desempeño, sin embargo, será desigual entre las economías de la región. América del Sur se beneficiaría del ciclo favorable de los precios de las materias primas, mientras que México destacaría por el dinamismo de sus exportaciones manufactureras.
La CEPAL estima que 28 de los 33 países de América Latina y el Caribe aumentarán el valor de sus exportaciones de bienes durante 2026, con avances de dos dígitos en 16 de ellos.
Las importaciones regionales también mantendrán una trayectoria expansiva. El organismo prevé un crecimiento del 16 % en su valor, como resultado de un aumento del 12 % en los volúmenes y del 4 % en los precios. La evolución reflejaría una recuperación del consumo interno y una mayor demanda de insumos intermedios y bienes de capital.
En el comercio de servicios, las exportaciones crecerían un 11 %, favorecidas por la recuperación del transporte y los viajes, así como por el comportamiento de los servicios modernos, que incluyen actividades empresariales, financieras, profesionales, audiovisuales y tecnológicas.
Los servicios modernos, una oportunidad para diversificar las exportaciones
El informe destaca el potencial de los servicios modernos y digitales para reducir la dependencia de las exportaciones tradicionales, generar divisas y crear empleos de mayor calidad.
El comercio mundial de servicios alcanzó los 9,6 billones de dólares en 2025, con un crecimiento promedio anual del 6,6 % durante la última década, de acuerdo con la CEPAL.
En América Latina y el Caribe, las exportaciones de servicios modernos se multiplicaron por más de 3,5 en las últimas dos décadas, frente a un aumento de alrededor de 1,6 veces en los servicios tradicionales. Pese a esta expansión, la región representa apenas el 2 % de las exportaciones mundiales de servicios modernos.
El organismo considera que estas actividades pueden elevar la productividad de otros sectores, como la agricultura, la minería y las manufacturas, además de ampliar las fuentes de ingresos externos de las economías latinoamericanas.
Para aprovechar ese potencial, la CEPAL plantea coordinar las políticas de promoción de exportaciones, atracción de inversión extranjera directa y formación de capital humano, con una participación articulada de los sectores público y privado. El informe destaca las experiencias de Costa Rica y Uruguay en el desarrollo de estrategias sostenidas para impulsar estas actividades.
Riesgos por las tensiones comerciales
El organismo advirtió que las perspectivas favorables para el comercio regional conviven con riesgos derivados de la incertidumbre geopolítica, las interrupciones de las rutas logísticas y la falta de previsibilidad de las políticas comerciales.
«Las tensiones geopolíticas, las disrupciones en rutas logísticas y la falta de previsibilidad de la política comercial plantean riesgos para el comercio», afirmó el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, durante la presentación del informe.
El funcionario también señaló que la competencia por minerales críticos y las nuevas exigencias ambientales están modificando las cadenas de valor y las condiciones de acceso a los mercados internacionales.
Por su parte, Daniela García, directora de la División de Comercio Internacional e Integración de la CEPAL, sostuvo que el contexto comercial favorable de 2026 representa una oportunidad para vincular las políticas comerciales con las estrategias de desarrollo productivo y de inversión.
El organismo concluye que el mayor peso de Asia en el comercio internacional y las posibilidades de integración regional pueden abrir nuevos mercados para América Latina y el Caribe. No obstante, advierte que aprovechar estas oportunidades dependerá de la capacidad de los países para mantener estrategias de largo plazo, fortalecer sus instituciones y coordinar las políticas públicas con el sector privado.


