The Daily Journal – Diversas organizaciones sindicales y sociales de Ecuador marcharon este jueves por las calles de Quito para exigir al Gobierno del presidente Daniel Noboa una serie de cambios estructurales en materia de salud, educación y empleo. La movilización fue convocada por el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) y contó con la participación de otros colectivos.
El presidente del FUT, Edwin Bedoya, señaló que la protesta responde a la falta de respuesta del Ejecutivo ante las propuestas presentadas por el sector. Entre ellas mencionó el incremento del presupuesto para educación y salud, así como la mejora en el trato hacia los trabajadores cuyos derechos, según dijo, se encuentran vulnerados.
Bedoya sostuvo que, a diferencia de administraciones anteriores, el actual Gobierno no ha mantenido canales de diálogo con los trabajadores. «No hay nadie que dialogue con los trabajadores ni que resuelva los problemas de la gente», afirmó. Asimismo, citó como ejemplos de las demandas no atendidas la escasez de medicamentos en los hospitales y el aumento del costo de vida.
Por su parte, el presidente de la Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE), José Villavicencio, indicó que la marcha también buscaba denunciar «las políticas de miseria, pobreza, desempleo, falta de educación y falta de salud» que, a su juicio, existen en el país.
Villavicencio cuestionó además que el Gobierno haya anunciado que no aplicará cortes de energía a la población, mientras que, según señaló, sí se están produciendo suspensiones del servicio que afectan a la producción y a la generación de empleo. Estas interrupciones afectan a empresas de media y alta tensión durante 48 horas continuas, medida que se extendería a tres días a partir de la próxima semana, en el contexto de la sequía que afecta a la zona hidroeléctrica.
Durante el recorrido, los manifestantes portaron banderas y pancartas con mensajes dirigidos al presidente Noboa. En el marco de la protesta, se quemó un muñeco de cartón con la figura del mandatario.
A la movilización se sumaron jóvenes y adultos que reclaman medicamentos y una mejor educación, así como personas que expresaron su rechazo a los feminicidios, las desapariciones forzadas y los altos niveles de violencia en el país.
El presidente del FUT adelantó que las organizaciones preparan nuevas concentraciones en otras ciudades del país en los próximos meses, con el fin de abordar temas relacionados con los derechos laborales, el derecho a la protesta y lo que los líderes sociales describen como una «persecución» en su contra.
En la misma línea, el presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), Andrés Quishpe, hizo un llamado a los movimientos indígenas y campesinos para que se sumen a las próximas jornadas de movilización que anunciarán en los próximos días.


