El mercado de valores: El conocimiento como base para el crecimiento

Opinión

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Víctor Julio Flores Rojas – Para conocer y, posteriormente, entender el mercado de valores, no se debe centrar el discurso en elementos que terminan siendo deseos y no objetivos. Para hablar del mercado de valores venezolano es indispensable comprenderlo. Decir que se conoce, con argumentos previamente elaborados o hasta de moda, termina siendo un titular de prensa que se olvida con la próxima noticia.

El tema central es conocer, entender y sobre todo comprender que nuestro mercado no debe ser catalogado como excepcional, sino como lo que es según la ley: un conjunto de instituciones dedicadas a la intermediación de títulos valores establecidos, cuyas transacciones en la economía nacional permiten la sana canalización de flujos financieros y la estabilidad del sector. Esto promueve la participación y la responsabilidad de las empresas que forman parte del mercado de valores en el desarrollo de su entorno y de las comunidades en general.

Resulta contradictorio hablar de empresas venezolanas en Nueva York sin pensar antes en su participación nacional y en su oportunidad de generar ahorro y bienestar local.

Semilla y visión bursátil: La historia documentada del Instituto Venezolano de Mercado de Capitales

En los anales de la historia financiera de Venezuela, las instituciones no solo se edifican con capitales y marcos normativos, sino con la visión de futuro de hombres comprometidos con el desarrollo del país. Un documento notariado y registrado a finales de 1987 guarda celosamente el nacimiento de una de las entidades educativas y técnicas más emblemáticas para el ecosistema bursátil nacional: el Instituto Venezolano de Mercado de Capitales (I.V.M.C.).

El expediente, protocolizado originalmente en la Notaría Pública Novena de Caracas, el 8 de diciembre de 1987, y registrado en el Segundo Circuito de Registro del Municipio Libertador del Distrito Federal, en octubre de 1988, detalla el acta constitutiva y estatutaria impulsada por la Bolsa de Valores de Caracas, C.A.

Un objeto social con propósito de utilidad general

El I.V.M.C. nació con un fin eminentemente social: promover la formación y el adiestramiento de los recursos humanos requeridos para el crecimiento del mercado de valores, además de impulsar labores de investigación y divulgación destinadas a elevar la cultura financiera de la población. Entre sus atribuciones pioneras destacan:
• La realización de cursos de formación y especialización.
• La ejecución de programas de investigación relacionados con el mercado de capitales.
• La coordinación de seminarios, foros y conferencias sobre la materia bursátil.
• El apoyo técnico y profesional a las Bolsas de Valores del país y a sus miembros.

Legado y vigencia

Mirar atrás a través de ese documento nos permite entender que la solidez de un mercado financiero se construye desde la educación y la transparencia. La creación del I.V.M.C. en 1987 marcó un hito en la institucionalización del mercado de capitales venezolano, dejando un precedente invaluable sobre cómo el sector privado puede organizarse para forjar talento humano de alto nivel y educar a toda una nación.

Entre mis políticas más importantes como presidente de la Bolsa de Valores de Caracas estuvo el apoyar en todo momento a las casas de bolsa en sus funciones establecidas por ley. La segunda fue mantener presente esa iniciativa nacida en el año 87. Siempre procuré abrir las puertas al menos dos veces al mes a toda persona que quisiera escuchar sobre el mercado de valores. Hoy día, con las facilidades que nos brinda la tecnología, no dudaría en retomar esa política y fortalecerla aún más. Quién sabe, quizás en el futuro cercano eso pueda ser una realidad otra vez.

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